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Técnicas de fabricación del perfume

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La expresión para la obtención del olor de los cítricos


La expresión es un procedimiento de extracción reservado únicamente a los cítricos. Se emplea tanto para la creación de perfumes para hombres como de fragancias para mujeres. La expresión es un método de extracción por presión. Sin embargo, solo la corteza de los frutos hesperídeos es lo bastante rica y odorífera como para poder expresarse de forma simple y directa en forma de esencia natural. La corteza se separa primero del fruto. Después se perfora con pequeños agujeros de manera mecánica hasta obtener la ralladura. El extracto de frutos obtenido se decanta a continuación y se filtra sobre papel húmedo. Así, el perfumista separa las partes acuosas de los aceites esenciales. Hoy en día, este medio de fabricación se realiza esencialmente mediante centrifugadoras. En efecto, una expresión manual resultaría demasiado costosa para los perfumistas, de ahí la mecanización de esta técnica ancestral. Este procedimiento permite obtener un olor muy fresco y vivificante.

 

La destilación en perfumería


La destilación consiste en separar por evaporación los diferentes componentes volátiles de una mezcla. Esta operación se realiza mediante un alambique. Este aparato es una especie de cuba de acero sobre la que se ha montado un tubo en el que se colocan todos los vegetales necesarios para la elaboración de un perfume, junto con cinco a diez veces su volumen en agua. Esta mezcla de agua y vegetales muy odoríferos se calienta después a alta temperatura y se somete a presión. El vapor de agua producido arrastra entonces los elementos perfumados hacia la columna de destilación. Estos se enfrían a continuación y se recogen en lo que se denomina un vaso florentino (también llamado esenciero). Es entonces cuando interviene la etapa de la decantación. En efecto, la separación de los distintos elementos se produce automáticamente por diferencia de densidad, dado que los dos líquidos son poco miscibles. El agua se separa así progresivamente de los elementos odoríferos. Son precisamente estos últimos los que se recogen y a los que se denomina comúnmente esencia.

 

La extracción para obtener perfume


La extracción es un método que consiste en dejar infusionar materias vegetales en agua y disolvente calentados a 60 °. Antiguamente, el agua se sustituía incluso por aceites. Sin embargo, esa época ha quedado hoy en desuso. Para realizar esta operación, los perfumistas emplean diferentes tipos de disolventes. Puede tratarse de metanol, etanol, benceno o dióxido de carbono. Estos se elegirán en función del tipo de plantas que se vaya a tratar. Cada uno de estos productos es volátil. Así, cuando se calienta la mezcla, los disolventes se evaporan poco a poco hasta que solo queda una especie de cera que se denomina «concreto». Este se mezcla después con una dosis de alcohol que se calienta para eliminar la parte oleosa. Una vez purificado de los componentes vegetales y de las ceras que contiene, el concreto se convierte en lo que se denomina absoluto.

 

El enflorado para crear perfumes


El enflorado puede realizarse en frío y en caliente. Estos métodos se emplean en función del tipo de plantas que se vaya a tratar. El enflorado en frío es un procedimiento particularmente antiguo que hoy ha desaparecido casi por completo. No obstante, sigue empleándose para la extracción de flores delicadas como el azahar, el jazmín o el nardo. Cabe señalar, sin embargo, que se trata de una técnica particularmente costosa. Los pétalos de las flores se recogen a mano y se disponen en finas capas sobre una película de grasa animal extendida sobre una placa de cristal. Esta se denomina bastidor. Cada 24 o 48 horas (72 horas para el nardo), los pétalos se retiran minuciosamente y se sustituyen por flores frescas. Esta operación se repite después hasta la saturación de las grasas. La especie de cera odorífera obtenida se raspa entonces y se calienta hasta su decantación mediante tratamiento etílico. El conjunto se filtra después hasta obtener el absoluto.

El enflorado en caliente, por su parte, se emplea con flores más resistentes. Estas se sumergen en una grasa animal calentada varias veces. Las flores, a su vez, se sustituyen por otras en repetidas ocasiones hasta obtener una grasa saturada. Igual que en el enflorado en frío, esta se calienta después, se decanta y se lava con alcohol hasta obtener el absoluto. Esta técnica se emplea mucho más que el enflorado en frío.

 

Softact para la obtención de un olor lo más puro posible


El Softact también se denomina extracción por CO2. Este nuevo procedimiento revolucionario emplea el gas carbónico como disolvente. El CO2 se somete a presión a una temperatura inferior a 40 °. Pasa así al estado supercrítico, es decir, líquido y ultramaleable. Los trozos de corteza o de flores se colocan entonces en un sistema cerrado por el que circula el CO2. Este se recupera después y permite obtener extractos de perfume de una calidad olfativa incomparable. Las esencias obtenidas mediante este procedimiento son particularmente puras y no contienen ningún rastro de disolvente. El Softact se considera un método de extracción particularmente suave. Esta técnica permite extraer sustancias odoríferas poco volátiles, secas o reticentes a las técnicas tradicionales. A título indicativo, cabe señalar que se emplea especialmente para el tratamiento de las especias.

 

Molécula de síntesis para fabricar una fragancia


El uso de moléculas de síntesis permite reproducir una fragancia natural de modo que pueda emplearse en perfumería. La creación de una nueva molécula de síntesis requiere a menudo de uno a varios años de investigación. Se aplican entonces técnicas particularmente sofisticadas con el fin de producir una esencia pura, estable y en gran cantidad. Cada molécula de síntesis resulta de un trabajo más o menos largo y complejo. Es más, cada una de ellas es el resultado de un trabajo a medida. La complejidad de cada reacción química, así como el número de etapas sucesivas necesarias para su elaboración o el tiempo necesario para obtenerla, influyen sensiblemente en el coste de estas materias primas. Los perfumistas trabajan así constantemente en la optimización de la cadena de producción de las moléculas de síntesis con el fin de reducir al máximo el coste de estas materias primas.

 

Nature Print para la captura de un olor raro


Como indica su nombre, la ambición de la Nature Print es estar lo más cerca posible de la naturaleza. La idea es reconstruir la finura y la complejidad de un olor natural con la mayor fidelidad posible. Esta técnica consiste en captar un olor, seleccionar su extracto, evaluarlo mediante la cromatografía de gases y la espectrografía para reproducirlo con finura y precisión. La Nature Print es una especie de fotografía instantánea de los olores. Permite captar el aroma exquisito de flores raras, de una fruta recién cogida o de una especia todavía poco conocida. La Nature Print permite así aumentar considerablemente el abanico de olores a disposición de los perfumistas. En efecto, la naturaleza es una fuente de inspiración inagotable y es precisamente esta la que aquí se embotella. Los olores producidos son entonces, con mayor frecuencia, efímeros e inimitables.

Como se habrá comprendido, la perfumería es un ámbito en constante evolución. Los productos naturales se tratan hoy de manera distinta a como se trataron ayer y a como se tratarán mañana. Los numerosos avances científicos permiten ampliar cada vez más el campo de lo posible. Los perfumistas disponen así de recursos cada vez más amplios, y la perfumería es un arte que resulta primordial proteger y salvaguardar. Nadie sabe todavía hasta dónde se extenderán mañana los conocimientos de este ámbito, pero parece que se están poniendo en marcha todos los medios para seguir haciendo soñar con un simple soplo olfativo.