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Expresión

Técnica de fabricación

La técnica de la expresión

La expresión en frío, o presión en frío, es un procedimiento reservado a las frutas y más particularmente a los cítricos. En efecto, los aceites esenciales de estas plantas están contenidos en pequeñas glándulas que se encuentran en su corteza. La idea consiste entonces en sometER esta última a una fuerte presión con la ayuda de una prensa para obtener un líquido que se denomina el absoluto. Este procedimiento es sin duda el más sencillo de todo el saber hacer vinculado a la perfumería. En efecto, no modifica en absoluto el producto de base. Así, el olor de este último se respeta aún mejor. Asimismo, se trata de una técnica muy empleada en aromaterapia. Además, gracias a este sistema, se conservan las cualidades terapéuticas de cada ingrediente. Sin embargo, el principal inconveniente de la expresión sigue siendo la posibilidad de conservación de los productos obtenidos. En este caso, como estos se prensan en frío, su duración de vida en bruto (sin que su esencia se integre en un perfume terminado) no supera los seis meses. Por último, a modo de ejemplo, cabe señalar que se necesitan aproximadamente 1500 limones, 1500 bergamotas y 1000 cidras para obtener aproximadamente 1kg de su esencia respectiva. Asimismo, se necesitan aproximadamente 1000 naranjas para extraer aproximadamente 500 gramos.

Los dos métodos de expresión

La expresión en frío es una técnica que nació en Sicilia. Al fin y al cabo, ¿qué más lógico si se considera que se trata de uno de los principales productores de cítricos? Antiguamente, la expresión se hacía manualmente mediante un procedimiento llamado «de esponja». El cítrico se cortaba entonces en dos, se vaciaba de su pulpa y su corteza se mojaba abundantemente. Tras dejarla reposar durante unas diez horas, bastaba entonces con prensarla para hacer salir la esencia sobre un conjunto de esponjas fijadas a un recipiente. Después de la decantación, convenía luego recuperar la esencia del fruto en un recipiente mediante el escurrido de dichas esponjas. Sin embargo, este método ha dejado hoy paso a la industrialización. Actualmente, la expresión se realiza de dos maneras. Es posible utilizar un fruto entero y prensarlo. El líquido se separa entonces del aceite esencial del fruto mediante una centrifugadora. El otro método consiste en extraer la cáscara de los frutos y triturarla. En efecto, es ella la que contiene los aceites esenciales necesarios para la elaboración de un perfume.

Como se puede comprender, la expresión es una técnica relativamente sencilla que no implica costes desorbitados y que hoy en día se conoce desde hace siglos. Sin embargo, como solo se aplica a los cítricos, los perfumistas han tenido que demostrar un gran ingenio para poder utilizar el olor que emana de las demás plantas…