Twilly d'Hermès Eau Poivrée

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Juntos, han explorado todos los oficios ligados al universo del lujo, sin dudar nunca en conquistar nuevos mercados para crear nuevas piezas artísticas y refinadas. Fue así como Hermès se lanzó un día a la creación de pañuelos de seda. Del mismo modo, algunos años más tarde, Hermès decidió también explorar el universo de la perfumería. Hoy, estos dos saberes distintos se reúnen en un nuevo perfume: Twilly d'Hermès, una fragancia inspirada en un pañuelo de seda Hermès. Desde 2017, Twilly d'Hermès hace la felicidad de jóvenes alegres y creativas. Hoy, para su mayor placer, Hermès anuncia el lanzamiento de una derivación de su fragancia: Twilly d'Hermès Eau Poivrée.
La historia de Twilly d'Hermès
Para comprender mejor este perfume, es importante volver a sumergirse en la historia de Hermès. Todo comenzó en 1937, cuando Robert Dumas creó el primer pañuelo de seda Hermès, un pequeño foulard decorado con motivos ecuestres, en referencia al sector de origen de Hermès. Poco a poco, con el paso de las décadas, los pañuelos de seda Hermès se hicieron mundialmente célebres, lo que les permitió declinarse en innumerables colores diferentes, así como en diversas formas. Fue por tanto un poco más tarde cuando apareció el Twilly d'Hermès, el pañuelo más pequeño de la marca, con 86 cm de largo por 5 cm de ancho. Concebido a comienzos del siglo XXI, ofrecía innumerables posibilidades, pudiendo llevarse de muchas maneras diferentes. El Twilly d'Hermès es utilizado por algunas como accesorio de bolso, mientras que otras lo emplean como brazalete, joya o accesorio para el cabello. Cada una puede así expresar con él su propia personalidad. Ahora bien, en 2017, como para rendirle homenaje, Hermès eligió convertirlo en un perfume.
Twilly d'Hermès Eau Poivrée, el perfume de una mujer libre y creativa
En sintonía con este pequeño pañuelo, el perfume Twilly d'Hermès Eau Poivrée se dirige a todas las mujeres que aman dejar hablar a su inventiva. Twilly d'Hermès Eau Poivrée no carece de temperamento y expresa con vivacidad todas las ambiciones y los deseos de innovación de las mujeres de nuestra época. Fue elaborado para las chicas que nadan alegremente a contracorriente, definen su propio ritmo, inventan un ritmo completamente nuevo. Para ellas, explica Christine Nagel, creadora de Hermès, imaginó una nueva faceta, en homenaje a su espíritu de eterna juventud.
Twilly d'Hermès Eau Poivrée, un perfume en tres tiempos
Esta vez, Twilly d'Hermès Eau Poivrée se articula en torno a tres ingredientes principales. En un primer momento, se calienta con pimienta rosa, una especia muy utilizada en la perfumería femenina, que sustituye en esta ocasión al jengibre del anterior Twilly d'Hermès.
Después, la rosa se apodera del corazón de Twilly d'Hermès Eau Poivrée. No hay que confundirse: a diferencia de lo habitual en la perfumería femenina, aquí no se utiliza bajo su faceta más comedida y romántica. La rosa se muestra más irreverente e indomable. Fresca y aérea, es un símbolo de vivacidad absoluta.
Por último, Twilly d'Hermès Eau Poivrée concluye con la presencia más oscura y marcada del pachulí.
Pirámide olfativa
- Notas de salidaLos primeros minutos
- Notas de corazónEl corazón del perfume
- Notas de fondoLo que permanece
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La publicidad
Twilly Eau Poivrée y su publicidad tan poética
Desde su famosa Eau d'Hermès en los años cincuenta, la casa Hermès siempre ha sabido distinguirse por perfumes raros, preciosos y totalmente originales. Sin embargo, a pesar de su singularidad, ningún perfume Hermès se había dirigido todavía a las jóvenes, que sin embargo se habían convertido también en clientas fieles, en particular gracias al bonito pañuelo Twilly. Y es precisamente con Twilly como Hermès se dirigirá a su público joven en 2017; el éxito de este animará a la casa a ofrecerle un hermano perfumado con Twilly Eau Poivrée en 2019.
Una danza bajo pétalos de rosa para Twilly Eau Poivrée
Comenzamos esta publicidad de Twilly en uno de los lugares más míticos de la capital y de la marca Hermès, en su primera y más prestigiosa dirección, en el número 24 del faubourg Saint-Honoré. Allí, una joven está apoyada contra la pared, con la cabeza hacia abajo, sin moverse. Luego la cámara se eleva y nos atrae hacia una estatua de Napoleón, en la cumbre de su victoria, que blande la bandera Twilly como si fuera la bandera francesa.
Mientras las banderas Twilly ondean al viento, una joven las observa desde abajo, mientras una segunda joven sigue el pequeño pañuelo, que se va a esconder bajo tierra, adonde ella decide seguirlo. De repente, este salto hacia lo desconocido marca un nuevo ritmo, y las jóvenes se lanzan bajo un viento de pétalos de rosa que se pasan de mano en mano por encima de los tejados.
Mientras los pétalos vuelan sobre los tejados, las jóvenes intentan atraparlos, pero al no conseguirlo, prefieren divertirse bailando alrededor de estas volutas de flores. Cuando sus manos se unen, es una vez más el frasco de Twilly Eau Poivrée el que se reparten entre ellas, como el vínculo invisible entre cada una.
Cuando las chicas de Hermès nos llevan a la poesía con Twilly Eau Poivrée
En 2017, fue el director Arnaud Uyttenhove quien puso en escena la coreografía de las chicas de Twilly en pleno París. En cambio, aún no sabemos si ese mismo director se ha mantenido para esta nueva publicidad de Twilly Eau Poivrée, aunque por varias razones podríamos pensar que vuelve a ser el caso.
En efecto, esta campaña de Twilly Eau Poivrée tiene numerosos puntos en común con la primera campaña de 2017: los colores, el marco parisino, la danza contemporánea y los rostros femeninos realzados por planos cerrados pero siempre muy originales. En cambio, el pequeño pañuelo Twilly aparece mucho menos, ya que esta vez son los pétalos de rosa los que hacen de nexo entre estas chicas Twilly.
Twilly Eau Poivrée y sus bonitas imágenes de campaña
En esta campaña de 2019 para Twilly Eau Poivrée, encontramos algunos de los rostros de jóvenes con los que ya nos habíamos familiarizado en 2017 para Twilly, como Ellen de Weer, la gran morena, o también la bella Cai Lee.
Sin embargo, una vez más, estas jóvenes no buscan destacar individualmente, sino posar y ser filmadas juntas, lo que ofrece una nueva mirada sobre esta feminidad moderna encarnada por Twilly o Twilly Eau Poivrée. Porque en este grupo de bailarinas no hay ninguna estrella más importante que otra, salvo quizá Cai Lee, cuyo rostro es más conocido que el de las demás por su presencia en las fashion weeks o en las redes sociales.
La composición perfumada de Twilly Eau Poivrée
Para Twilly, la perfumista de Hermès había combinado el frío mordaz del jengibre con el calor intenso de la flor de nardo y del sándalo.
Para este Twilly Eau Poivrée, se ha conservado el matrimonio de contrarios mediante el encuentro entre la pimienta rosa, la rosa y el pachulí, pero todos los elementos olfativos han cambiado. Así, Twilly Eau Poivrée no es propiamente un flanker de Twilly, ya que no tiene nada en común con él.
Cuando las chicas de Twilly Eau Poivrée hacen resonar la «hermandad» como un estandarte de libertad
Aunque las composiciones perfumadas de Twilly y Twilly Eau Poivrée son muy diferentes, han conservado su ADN común, la famosa «hermandad» entre chicas Hermès.
Porque, en efecto, es una vez más ese espíritu de tribu de jóvenes el que se pone de relieve en esta campaña de Twilly Eau Poivrée. Una tribu alegre, aunque compuesta por chicas muy diferentes, pero también, y sobre todo, una tribu que comparte su felicidad como su perfume.
Twilly d'Hermès, ese perfume de campañas publicitarias tan singulares
Para Twilly, destinado a las jóvenes, Hermès puso en escena a un grupo de adolescentes entregadas a una danza tribal, convirtiéndose el perfume en el cemento de su amistad. Una forma de promover el espíritu de grupo tan querido por los millennials con un discurso más espiritual que romántico, según Le Monde.
Una vez más, en esta campaña de Twilly Eau Poivrée, es el grupo el que prevalece sobre la personalidad de cada una, lo que resulta muy distinto de las publicidades para jóvenes en las que el individualismo prima ante todo, como ocurre con la chispeante campaña de Yes I Am de Cacharel, que pone de relieve una única personalidad femenina.