Eau des Merveilles Bleue
La mayoría de los perfumes femeninos se basan mayoritariamente en aromas florales. Sin embargo, en 2004, la casa Hermès creó la sorpresa y decidió destacar el ámbar gris en su perfume l'Eau Des Merveilles. Aunque poco común, este no tardó en seducir al público, desvelando una faceta masculina-femenina muy atractiva.

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Así, ante el entusiasmo del público hacia este perfume, Hermès decidió reinterpretarlo en una versión más acuática que nunca, rebautizada l'Eau Des Merveilles Bleue.
L'Eau Des Merveilles Bleue, un perfume cargado de brisa marina
L'Eau Des Merveilles Bleue es un perfume cuya primera impresión lo distingue inmediatamente de su predecesor. En efecto, este último nos desvela un aroma de ámbar gris, un ingrediente arrojado por las olas marinas pero cuyo origen primero es animal, ya que se trata de una materia procedente del cachalote. Esta vez, l'Eau Des Merveilles Bleue está dominada en mayor medida por notas acuáticas propiamente dichas. Así, su sensualidad de antaño ha dejado paso a más frescor y vivacidad. El pachulí, por su parte, completa este aroma de numerosas facetas. Este célebre ingrediente de la perfumería se muestra a la vez chipre, alcanforado, musgoso, verde y terroso. Por último, el conjunto se completa además con matices amaderados que aportan más profundidad al conjunto. En cuanto a la estética, l'Eau Des Merveilles Bleue se presenta como antaño en un frasco de forma redonda y con la base dividida en dos que le permite posarse de lado a la manera de un tentetieso. Su estética es absolutamente feérica y nadie sabría decir si este perfume pertenece más bien al universo del mar o al del cielo. Su color azulado evoca, por supuesto, las olas marinas. En cambio, una infinidad de estrellas recorre el cristal de l'Eau Des Merveilles Bleue, encarnando la ligereza de los cielos para un resultado fascinante de poesía.
Un frescor emanado de Christine Nagel, perfumista oficial de Hermès
L'Eau Des Merveilles de 2004 fue una de las primeras creaciones del perfumista Jean-Claude Ellena al frente de las creaciones olfativas de Hermès. Así, su reinterpretación no era sino justicia, si se considera que Christine Nagel acaba de recoger el testigo de este reconocido creador en el puesto de nariz exclusivo de la firma. Esta se apropió entonces plenamente del trabajo de su predecesor y le añadió un sello muy personal. En particular, integró un inmenso frescor en l'Eau Des Merveilles Bleue, algo que generalmente le importa mucho en sus perfumes. En cambio, esta confiesa que siempre quiere aportar algo nuevo en el frescor, sin recurrir a los cítricos y a las notas cítricas típicas de la Cologne. Así fue como eligió expresar la vivacidad de l'Eau Des Merveilles Bleue a través de la presencia de brisa marina. Además, esto le recuerda sus recuerdos de infancia, cuando iba al mar y el agua golpeaba los guijarros. Así, l'Eau Des Merveilles Bleue nos transmite esa mezcla mineral, acuática y salada típica de su infancia.
Pirámide olfativa
- Notas de salidaLos primeros minutos
- Notas de corazónEl corazón del perfume
- Notas de fondoLo que permanece
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