
Twilly regresa en una fragancia especiada Hermès es una de las mayores casas de creación francesas, en la que se han sucedido cinco generaciones de artesanos empresarios.
La casa de perfumería Hermès siempre se ha esforzado por proponer frascos de perfume a la vez clásicos y muy singulares. Desde Eau d'Hermès en los años cincuenta hasta las sublimes creaciones de Jean-Claude Ellena con la colección de los Parfums-Jardins, Hermès sigue siendo sinónimo de calidad y originalidad. Y no será la llegada de la nueva perfumista de la casa, Christine Nagel, quien nos haga creer lo contrario, pues Twilly viene a impulsar un viento fresco y picante para las jóvenes de Hermès.
Twilly Eau Poivrée, la nueva irreverencia de Christine Nagel para Hermès
Para Twilly, Christine Nagel quería dar vida en forma de perfume al bonito pañuelo Hermès del mismo nombre, que las jóvenes atan a su antojo, ya sea en el cabello, alrededor de la muñeca o del brazo, según sus deseos y su estado de ánimo del día. Se trataba, pues, de ofrecerles un concentrado de buen humor y espontaneidad al tiempo que se seguía difundiendo el espíritu de calidad y lujo de la casa.
Es una oda a las jóvenes de hoy, a través de la cual quiso expresar su impertinencia alegre, su fantasía; pero la palabra clave de esta creación es la libertad, en eco a la «liberté chérie», valor fundador de la Maison Hermès, según Christine Nagel a propósito de Twilly en Femmes du Maroc.com.
Y este bonito Twilly nos transportará con una facilidad desconcertante a su mundo maravilloso, donde el jengibre picante roza una flor de nardo dulce y femenina, donde el frío glacial convive con el calor gracias a profundidades de sándalo ultrasensuales.
Entonces, ¿qué pasará con este nuevo Twilly Eau Poivrée que saldrá en el otoño de 2019? Por supuesto, seguirá jugando siempre con los contrastes de calor y frío de su predecesor, pero irá aún más lejos al ofrecernos una rosa que, por primera vez, olvidará su rostro clásico para mostrarse más audaz que nunca.
Una rosa que reivindica su libertad para Twilly Eau Poivrée
Para Twilly, Christine Nagel ya había creado la sorpresa al hacernos descubrir el nardo bajo sus facetas tan gélidas como ardientes; para Twilly Eau Poivrée, es esta vez la gran flor clásica de la perfumería femenina, la rosa, la que adoptará aires de princesa moderna entre calores y frescores.
Para ofrecernos una salida que nos sorprenda, Twilly Eau Poivrée se abre desde el principio con un viento de notas picantes y chispeantes de pimienta rosa. En el corazón, la bonita rosa se erige en protagonista del momento al enfrentarse a la pimienta para volverse picante y explosiva, lejos, muy lejos de los perfumes femeninos en los que antes interpretaba el papel de flor delicada y preciosa. Por último, en lugar del sándalo, Christine Nagel decidió ir aún más lejos en la sensualidad con notas de fondo de pachulí que ofrecen a este Twilly Eau Poivrée una nueva fuerza irresistible e inolvidable, que viene a contrarrestar definitivamente los frescores de salida que nos habían acogido hasta entonces.