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Eau des Merveilles Bleue

La mayoría de los perfumes femeninos se basan mayoritariamente en aromas florales. Sin embargo, en 2004, la casa Hermès creó la sorpresa y decidió destacar el ámbar gris en su perfume l'Eau Des Merveilles. Aunque poco común, este no tardó en seducir al público, desvelando una faceta masculina-femenina muy atractiva.

Convertido en emblemático desde su lanzamiento en 2012, l'Ambre des Merveilles es un perfume fascinante en todos los sentidos. Su frasco inestable es casi tan atractivo como su polvo de estrellas. Su aroma resinoso y cálido es una llamada al imaginario. Por ello, hacía falta audacia para reinterpretar semejante esencia. No obstante, hacía falta más que eso para frenar la ambición desbordante de la casa Hermès. Así nació la flamante Eau des Merveilles Bleue. Entonces, ¿conseguirá esta nueva esencia superar el reto? ¿Es este perfume un digno sucesor, a la altura de todas nuestras expectativas?

La opinión de Olfastory

La inspiración marítima de l'Eau des Merveilles Bleue

Lógicamente, l'Eau des Merveilles Bleue es un perfume que debemos a la creadora Christine Nagel. En efecto, esta ocupa el puesto de perfumista exclusiva de la casa Hermès desde 2014. Muy diferente de su predecesor, el muy reconocido Jean-Claude Ellena, no por ello deja de ser sumamente talentosa. Descrita a menudo como una persona atípica, fogosa y llena de vida, Christine Nagel procura poner algo de su alma en cada una de sus creaciones. Así, cuando recibió el encargo de la casa Hermès sobre este nuevo perfume, una idea le vino inmediatamente a la mente… L'Eau des Merveilles Bleue debía ser una puerta abierta a lo maravilloso, en la frontera entre los sueños de la infancia y la feminidad. Christine Nagel se inspiró, pues, en uno de sus más bellos recuerdos: su descubrimiento del mar. Procuró integrar la sensación que descubrió aquel día sobre los guijarros mojados por el agua. Dice recordar su sabor salado y su aspecto mineral. Pues bien, es precisamente esta sensación la que se descubre con una nueva mirada en l'Eau des Merveilles Bleue. Esto se traduce en una fórmula bastante sencilla pero no por ello menos armoniosa. L'Eau des Merveilles Bleue gira en torno a tres ingredientes principales: un acorde marítimo, pachulí y aromas amaderados. El conjunto traduce a la perfección el destello de estrellas que recorre los ojos de un niño al descubrir esa extensión azulada.

El frasco poético de Hermès

Paralelamente, cabe señalar que l'Eau des Merveilles Bleue se nos presenta en un frasco de forma redonda y superficie totalmente lisa. Este evoca un guijarro pulido por el agua del mar. Así, Hermès ha procurado establecer una perfecta continuidad entre su imagen visual y el aroma contenido en su botella. No obstante, esta presenta un aspecto muy intrigante. Su color azul evoca el universo marino. Sin embargo, l'Eau des Merveilles Bleue está como recorrida por una constelación de estrellas. Por ello, nadie sabe realmente si pertenece más bien al universo del mar o al del cielo. En este sentido, corresponde a la perfección con el universo onírico de la colección Hermès. Por último, el conjunto adopta la forma de un tentetieso. L'Eau des Merveilles Bleue nunca se posa en horizontal, lo que no hace sino acentuar su lado particularmente original.