
La mayoría de los perfumes femeninos se basan mayoritariamente en aromas florales. Sin embargo, en 2004, la casa Hermès creó la sorpresa y decidió destacar el ámbar gris en su perfume l'Eau Des Merveilles. Aunque poco común, este no tardó en seducir al público, desvelando una faceta masculina-femenina muy atractiva.
Para ser un artista digno de ese nombre, dice el saber popular que hay que tener los pies en la tierra y la cabeza en las estrellas. Pues bien, precisamente eso es lo que inspiró a la casa Hermès cuando creó l'Ambre des Merveilles, en 2012. Sin embargo, hoy en día, la firma parece haber abandonado la tierra firme para reunirse con las olas marinas. En este sentido, la marca decidió elaborar un perfume totalmente nuevo llamado l'Eau des Merveilles Bleue. Esta nueva composición abre un nuevo capítulo en la historia de la casa Hermès, llevándonos hacia profundidades más envolventes y armoniosas que nunca.
Las fuentes de inspiración de Christine Nagel, perfumista de Hermès
Christine Nagel es una creadora que no carece de temperamento y esto se nota en cada uno de sus perfumes. Habitualmente fascinada por las estelas con carácter, le gusta elaborar perfumes con el mismo ímpetu que se asocia a su personalidad de fuego. Cartesiana e instintiva, Christine Nagel posee una personalidad atípica y expresa una inmensa necesidad de libertad. Llegó al corazón de la perfumería a través de estudios científicos. Muchos consideran, por otra parte, que Christine Nagel aborda la perfumería a contracorriente. No obstante, eso no le impidió alcanzar la excelencia. Christine Nagel forma parte de los perfumistas más grandes del planeta y su carrera se ha visto especialmente embellecida por varios premios, como un Fifi Awards en 2005 o un Prix François Coty en 2008. Asimismo, fue en 2014 cuando llegó la consagración. La creadora fue nombrada perfumista exclusiva de la casa Hermès, sucediendo a Jean-Claude Ellena, verdadero monumento de la perfumería. Desde entonces, se esforzó por conservar el legado colosal de su predecesor añadiéndole al mismo tiempo su toque personal. Para ello, Christine Nagel no duda en sumergirse en sus recuerdos de infancia. Pues bien, como l'Ambre des Merveilles es una creación que Jean-Claude Ellena asimiló a un asombro casi infantil ante el mundo, Christine Nagel decidió volverse hacia sus recuerdos de infancia para encontrar inspiración. Así, recordó un día pasado en el mar…
El aroma acuático y marino de l'Eau des Merveilles Bleue
¿Qué hay más maravilloso que la mirada de un niño llena de estrellas cuando avista el mar por primera vez? Por otra parte, Christine Nagel confiesa este recuerdo precisamente de ese momento. Cuenta la creadora que estaba maravillada por los guijarros mojados por el mar, que tenían un color y un brillo particulares, y que les descubría un sabor salado, mineral. Es, pues, de este recuerdo de donde emana el aroma mágico del océano de l'Eau des Merveilles Bleue. Este perfume posee una fórmula bastante sencilla pero no por ello menos eficaz. Gira en torno a tres ingredientes principales y aspira a ser a la vez amaderado y mineral, como barrido por la brisa marina. L'Eau des Merveilles Bleue deja tras de sí un soplo marino. Este se ve caldeado por notas amaderadas, que aseguran un vínculo entre la tierra y el mar. Por último, el pachulí viene a enriquecer el conjunto con su redondez. Aporta a este perfume más calidez y elegancia.