Valentina Blush
Si el perfume sirve para seducir, este debe sobre todo contribuir a agradar a quien lo lleva. Así, las casas de creación tratan de suscitar emociones en cada una de sus composiciones. Para ello, elaboran cada vez más perfumes que apelan a los recuerdos de la infancia.

Dónde comprarlo
Para ello, ¿qué hay más eficaz que el carácter gourmand? Por lo demás, los perfumes dulces constituyen hoy la categoría olfativa más vendida en la sección femenina. Aprovechando esta tendencia, la casa Valentino decidió reinterpretar su perfume Valentina, creado previamente en 2011, y transformarlo en un nuevo Valentina Blush.
La encarnación italiana de la gama Valentina
Desde siempre, la gama Valentina tiene como ambición transportar a Italia. Hay que decir que la marca Valentino es originaria de ese país y que se enorgullece de ello. Su sede social se sitúa en el centro de Roma, a dos pasos de la plaza de España, en el Palazzo Mignanelli. Para hacerse una idea, se trata de una residencia del siglo XVI que siempre ha inspirado las creaciones de Valentino. Así, Valentina Blush no escapa a la tradición y posee una elegancia mediterránea fuera de lo común. Su pertenencia a la marca Valentino se reconoce de un simple vistazo. Su imagen está muy inspirada en la de su predecesor. Además, este está decorado con una enorme rosa en su cara delantera. Si esta hace, evidentemente, un guiño a la alta costura de Valentino, también se inspira en las rosas de azúcar esculpidas tradicionalmente por los reposteros italianos. Asimismo, en cuanto a la fragancia, Valentina Blush afirma también ahí su pertenencia a Italia. Su corazón está impregnado de azahar, una planta solar típica de la cuenca mediterránea. Dicho de otro modo, regalarse este perfume equivale a costearse un viaje al sol y a impregnarse de toda la cultura italiana. Entonces, ¿a qué se espera para hacer las maletas?
El nuevo carácter gourmand de Valentina Blush
Valentina Blush ha conservado la silueta de su predecesor. Así, su frasco está constituido por una base redonda y amplia. Esta desprende de entrada una sensación de dulzura y generosidad. Una rosa está presente en su cara delantera, lo que da al conjunto un aire aún más femenino. La audacia de Valentino, por su parte, se transparenta en su pequeña perla que corona el conjunto y sirve de vaporizador. Si todo esto ya estaba presente en el primer perfume Valentina, el tono de este nuevo frasco ha sido, en cambio, transformado por completo. Este ha cambiado su aspecto blanco y depurado de antaño por un rosa coral. En este caso, Valentina Blush posee efectivamente el color de un colorete. Por poco, y se creería que este frasco ha caído directamente en un polvo de color. Su fragancia, por su parte, se quiere más incisiva y cálida que antes. Esta comienza con un ensamblaje afrutado y especiado de cereza jugosa y pimienta. El azahar, por su parte, irradia en su corazón. Por último, el carácter gourmand de Valentina Blush no aparece hasta la estela. Este se revela en un acorde de praliné. El conjunto resulta a la vez gourmand y casi infantil, sin por ello carecer de sensualidad. La armonía de este perfume se quiere el eco perfecto del saber hacer de la casa Valentino.
Pirámide olfativa
- Notas de salidaLos primeros minutos
- Notas de corazónEl corazón del perfume
- Notas de fondoLo que permanece
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