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Trésor

Hay ciertos perfumes cuya historia dura poco tiempo sin que por ello sean menos intensos. Otros, en cambio, parecen haber nacido para marcar para siempre la historia de la perfumería. Los años se deslizan entonces sobre ellos sin dejar nunca huella y conservan con el paso del tiempo su elegancia atemporal.

En 1990, la casa Lancôme presentaba lo que rápidamente se convertiría en uno de sus mayores perfumes femeninos: Trésor. Homenaje al amor y a la feminidad, se trata de una composición floral, afrutada, empolvada y ambarada, que evoca por sí sola todas las facetas de la personalidad femenina. Todo ello se presenta en un frasco precioso. Inspirado en los sentimientos y en homenaje a una mujer plena, Trésor parece poseer el poder de emocionar con un simple soplo. Pero ¿a qué se debe tal efecto? ¿De dónde extrae la fuente de tal riqueza? He aquí nuestra opinión sobre esta esencia de culto.

La opinión de Olfastory

Una inmersión en la historia de Lancôme

Si el perfume Trésor de Lancôme apareció en 1990, encuentra su origen en una historia mucho más lejana. A finales de los años ochenta, Lancôme deseaba reconectar con su prestigioso pasado de gran perfumista. En efecto, cabe recordar que Lancôme es una de las casas de perfumería francesa más antiguas, haciendo brillar el saber hacer francés en todo el mundo desde su fundación, en 1935. Para ello, la marca se propuso buscar uno de sus perfumes olvidados más hermosos. Fue así como rescató de sus archivos la fragancia femenina Trésor, concebida inicialmente en 1952. Recuperar un antiguo perfume legendario y modernizarlo era una apuesta audaz…

El símbolo de una feminidad eterna

Trésor de Lancôme vio la luz en los años cincuenta antes de reinventarse en 1990. Así, explora todas las facetas de la feminidad desde hace muchas décadas. Simboliza, pues, por sí solo todas las dimensiones de lo eterno femenino. Su riqueza es infinita y su refinamiento precioso tiene la capacidad de sublimar todas las personalidades. Con un simple soplo, Trésor de Lancôme parece capaz de hacer a las mujeres más plenas, más bellas, más felices o más enamoradas.

Trésor de Lancôme, el perfume floral de una mujer radiante

Si Trésor de Lancôme muestra tales poderes, es porque está perfectamente orquestado y sus aromas armoniosos exhiben un equilibrio floral impresionante. Su salida se asemeja a un vuelo de pétalos de rosa, sublimado con melocotón y flor de albaricoquero. Su corazón, por su parte, es un escalofrío sensual y henchido de lirio de los valles, iris, heliotropo y vainilla. La rosa, flor emblemática de Lancôme, también está presente. Escondida en un corazón de ámbar, se funde en la piel de las mujeres con elegancia y refinamiento. Por último, Trésor de Lancôme deja tras de sí una estela discreta pero inolvidable de sándalo y almizcle.

Un frasco elaborado como una pirámide de cristal

Pero el perfume de Lancôme no sería nada sin su sublime frasco. Semejante a un diamante, está suavizado por ángulos redondeados, mientras revela en su interior el calor incandescente de un perfume carnal y ambarado. Visualmente, Trésor es una joya por derecho propio, cuya forma se acomoda de forma natural en el hueco de la mano. Sus proporciones son ideales y su elegancia se revela con delicadeza.