
Ck One: el perfume unisex de Calvin Klein Calvin Klein es una marca que siempre ha sabido mostrar una profunda audacia unida a un sentido casi innato de la estrategia de desarrollo comercial. Así, el lanzamiento de CK One se acompañó de medios colosales. El éxito de esta campaña superó además todas las expectativas de la firma y le valió recibir al año siguiente el Grand Prix des Trophées Stratégie du Marketing.
CK One de Calvin Klein hizo su aparición en los años noventa y se presenta como una esencia fresca y universal. Elaborado por el perfumista Alberto Morillas, se trata de un perfume muy vanguardista, que se inspira en la androginia típica de esa época, y que se dirige tanto a hombres como a mujeres. Más concretamente, CK One es considerado por muchos como el primer verdadero perfume unisex de la historia de la perfumería. La idea era audaz: una apuesta ganadora si se considera que la marca vendió 15 millones de frascos el año de su lanzamiento. Pero, ¿qué ocurre exactamente con su frasco? Análisis de su botella.
CK One de Calvin Klein, un frasco pensado como un frasco de ron
Empecemos primero por observar la forma del frasco de CK One. Este posee una silueta sobria y fina, y nadie podría atribuirle un género. ¿Es un perfume femenino? ¿Es una fragancia masculina? Tanto visual como olfativamente, CK One de Calvin Klein es un perfume que se dirige a todos. El conjunto se despliega con sobriedad, conviniendo tanto a la sujeción de mujeres como de hombres. Más concretamente, la silueta de CK One de Calvin Klein se inspira en una cantimplora de cristal, o más bien en un frasco de ron jamaicano. En este sentido, se trata de una forma ligeramente más masculina… No importa, parece que esta vez, las mujeres también tienen derecho a una parte de embriaguez.
El tapón atípico de CK One
A diferencia de la mayoría de los perfumes, CK One de Calvin Klein no está coronado de entrada por un tapón vaporizador. En efecto, este frasco atípico está coronado por un tapón de rosca. Este cierre es similar al de una simple botella de agua. En un tono gris mate, este capuchón ofrece al conjunto un lado moderno. Deja la posibilidad de perfumarse con la punta de los dedos, como se hacía antaño. No obstante, este tapón puede desenroscarse y sustituirse por un vaporizador, concebido por Calvin Klein y previsto con este perfume. A partir de entonces, se vuelve posible perfumarse de manera más clásica, difundiendo su spray a unos centímetros de la piel.
La pureza, elemento principal de CK One
Si solo debiera haber un único elemento dominante en este frasco, sería sin duda su pureza. Aquí, ningún detalle superfluo tiene su lugar. El conjunto está despojado de todo color llamativo. Su cristal transparente está ligeramente esmerilado, lo que le confiere un lado casi escarchado. El nombre de este perfume, por su parte, se muestra en una escritura sobria y gris en su cara frontal, al igual que el de la marca Calvin Klein.
Por último, cabe señalar que el conjunto está contenido en un estuche ecológico, realizado en cartón reciclado. En el más puro respeto del medio ambiente, este está incluso ensamblado sin ningún punto de pegamento. Cuando la ecología no estaba todavía en su apogeo en los años noventa, Calvin Klein ya mostraba entonces un gran vanguardismo.