
Ysatis, el encanto de una diosa oriental La casa de moda fue fundada por el conde Hubert de Givenchy en 1952. Sus colecciones de alta costura no tardaron en hacerse notar y su estilo se caracteriza por ser esencialmente elegante y sutil.
Lanzado en 1984, Ysatis se considera el perfume de las «mil y una mujeres». «Ysatis» es la fragancia de la belleza infinita. Porque «Ysatis» es mitad mujer, mitad diosa, su esencia resulta casi irreal. Cabe señalar que el nombre «Ysatis» es la asociación de Yseult e Isis. Fuera del tiempo, la mujer «Ysatis» no deja de ser, sin embargo, una mujer contemporánea y elegante. Con «Ysatis», Givenchy quiso rendir homenaje a todas las mujeres, de todas las generaciones.
Ysatis, un homenaje a las mujeres firmado por Dominique Ropion para Givenchy
Como en muchas de las fragancias de Givenchy, es Dominique Ropion quien está al mando del homenaje que la marca quiso rendir a la feminidad y a la belleza. Porque su madre y su abuelo trabajaban en Roure, Dominique Ropion estuvo en contacto con los aromas desde muy joven y aprendió a familiarizarse con ellos. Entró en IFF (International Flavors & Fragrances) en 2001 y firmó entonces numerosos éxitos internacionales. Dominique Ropion está considerado un poeta, meticuloso y racional. Virtuoso y muy talentoso, Dominique Ropion es uno de los mayores perfumistas actuales. Le encanta trabajar las flores y dejar volar su imaginación. Cuando se le pregunta de dónde saca su inspiración, afirma que la encuentra a menudo en un tema central compuesto de una materia prima, y que después trabaja los contornos, los contrastes y el volumen. Dominique Ropion es el autor de perfumes cada uno más excepcional que el anterior, como «Soir de Lune» de Sisley, «La vie est Belle» de Lancôme o «Olympéa» de Paco Rabanne.
Ysatis: notas perfumadas misteriosamente cautivadoras
Aquí, Dominique Ropion logró un equilibrio perfecto entre las notas florales, especiadas y amaderadas. «Ysatis» se despliega con el dinamismo y la frescura de la bergamota de Italia y la mandarina de Brasil. Estas notas cítricas se acompañan del carácter verde del gálbano de Asia Menor y del azahar de Provenza. El corazón de «Ysatis» es ultrafemenino y combina la rosa, el jazmín, el ylang-ylang, el nardo de Grasse y el iris de Florencia. Hay que decir que la marca Givenchy no dudó en recorrer el mundo para encontrar los mejores ingredientes. Por último, el fondo resulta inquietante y oscila entre notas sensuales y chipre. Combina la vainilla de Tahití, el pachulí de Indonesia, el vetiver de Java, el musgo de roble, los almizcles blancos y el castóreo de Canadá. La vainilla de Tahití es el tesoro de la Polinesia. Esta vainilla procedería en realidad de un cruce entre dos tipos de vainilla realizado por los mayas, civilización desaparecida desde el siglo XVI. En perfumería, la vainilla de Tahití es muy apreciada por los perfumistas. Desprende un olor suave, cálido, dulce, pero también tierno y balsámico. Bajo sus numerosas facetas olfativas, «Ysatis» es, sencillamente, un homenaje a todas las mujeres.
Como excepción, fue Dominique Ropion a quien la casa Givenchy eligió para crear «Ysatis». Mitad mujer, mitad diosa, «Ysatis» rinde homenaje a la belleza de todas las mujeres, pero también a su lado misterioso…