
Un perfume lleno de Promesse firmado por Cacharel Desde 1978 y el lanzamiento de Anaïs Anaïs, la casa Cacharel nos ofrece sus más bellas historias de amor en perfume para hacernos soñar mejor entre fragancias florales románticas y notas ácidas o cítricas.
La bergamota, afrutada y dulce, y la mandarina, chispeante y solar, ocupan la salida, una llevada por la fruta y el dulzor, la otra por su chispeante matiz solar.
El jazmín, dulce y cálido, la orquídea, avainillada y anisada, y la mora, amaderada y dulce, componen el corazón; el dulzor une el jazmín y la mora, mientras la orquídea se mantiene en un registro completamente distinto.
El ámbar gris, amaderado y alcanforado, el cedro, amaderado y con matiz de lápiz de madera, y el sándalo, amaderado y aterciopelado, se encuentran en el fondo, donde la madera atraviesa las tres materias sin distinción.