Ir al contenido
Poison

Poison es el primer perfume femenino que Dior lanza sin inscribir el nombre del fundador en el estuche. Édouard Fléchier sobredosifica en él el nardo sobre un fondo de miel y opopónax, en un frasco-manzana amatista diseñado por Véronique Monod. Lanzado en 1985, impone una feminidad frontal que la década adopta, y que la crítica sigue discutiendo cuarenta años después.

Tres críticas firmadas consideran Poison un clásico y un exceso asumido: Elena Vosnaki elogia la factura, Neil Chapman su toxicidad gozosa, Persolaise su abstracción. Chapman juzga que la versión que se vende hoy está mermada.

La opinión de Olfastory

Elena Vosnaki (Perfume Shrine, 2008)

La crítica coloca Poison entre los orientales de nardo más potentes de su época, entrelazado de bayas, especias y almizcle. La factura le parece excelente, el resultado también, siempre que se dosifique con mano firme.

Neil Chapman (The Black Narcissus, 2013)

El crítico asume su apego: una poción violeta de bayas especiadas con guindilla, cilantro, miel, opopónax y nardo carnal, ni bonita ni discreta, que considera un gran clásico. La versión que se vende hoy, diluida y reformulada, le parece debilitada.

Persolaise (2022)

El crítico ve en ella una de las últimas grandes composiciones abstractas de la perfumería. El uso la clasifica entre los nardos, pero comparada con los nardos recientes casi no representa nada. Canela, rosa, bayas, ciruela, miel, pimienta, vainilla, almizcles: un acorde tierno y perverso a la vez.