
Poison es el primer perfume femenino que Dior lanza sin inscribir el nombre del fundador en el estuche. Édouard Fléchier sobredosifica en él el nardo sobre un fondo de miel y opopónax, en un frasco-manzana amatista diseñado por Véronique Monod. Lanzado en 1985, impone una feminidad frontal que la década adopta, y que la crítica sigue discutiendo cuarenta años después.
Manzana de cristal amatista diseñada por Véronique Monod, cristal plisado, cuello dorado y tapón redondeado: el frasco anuncia el fruto prohibido antes que el olor.
El frasco de Poison es obra de Véronique Monod. Diseña una manzana de cristal color amatista, tallada para caber en la palma de la mano, cuyo tono oscuro dice el nombre del perfume sin necesidad de escribirlo.
El cuello es dorado, el tapón redondeado y translúcido. El cristal plisado, trabajado como un drapeado, da profundidad al volumen. La referencia es doble: la manzana de Eva y la de Blancanieves, dos frutos que no deberían morderse.
La forma ha servido de matriz para toda la descendencia. Tendre Poison retoma la manzana en verde, Hypnotic Poison en rojo, Pure Poison en transparente, Poison Girl en rosa. La silueta cambia de color, nunca de diseño.