
L'Homme Idéal de Guerlain en concentración Eau de Parfum Hace de esto dos años, en 2014, Guerlain decidió jugar con el concepto del Hombre Ideal. ¿Es un mito? ¿Es una realidad? Muchas mujeres lo han buscado y numerosas son las que han renunciado a ello. ¡No importa! Si este no existe, su perfume en cambio es bien real.
¿El hombre ideal es un mito? ¡No importa! Con mucho atrevimiento y autoironía, la casa Guerlain decide convertirlo en un perfume. Basándose en los principales atributos ideales, la inteligencia, la belleza y la virilidad, Guerlain ha imaginado una fragancia lujosa, masculina y elegante. Llamado L'Homme Idéal, este perfume masculino pretende revelar todo el potencial de los hombres que lo llevan, a la vez que hace vacilar el corazón de las mujeres. Primero vivo antes de volverse untuoso y luego amaderado, se articula en torno a tres acordes sucesivos. En cuanto al frasco, es igualmente seductor. Veamos, pues, con más detalle de qué se compone su botella
El cuadrado, un símbolo de virilidad según Guerlain
El frasco de L'Homme Idéal posee un aspecto bastante depurado. Su estilo es muy gráfico y arquitectónico. Con él, la floritura no tiene cabida. Así, resulta una botella cuadrada e imponente, desprovista de todo lo superfluo. Si Guerlain eligió la forma cuadrada, es simplemente porque se trata de un símbolo de perfección. En efecto, en la naturaleza, nada es cuadrado de forma natural. La mano del hombre es forzosamente necesaria para concebir tal cosa. Además, el cuadrado permite a este frasco disponer de una base perfectamente estable, lo que simboliza la imagen de un hombre firmemente asentado sobre sus apoyos. Esto le procura además unos hombros cuadrados y robustos, a imagen de un hombre en el que una mujer podría apoyarse fácilmente.
L'Homme Idéal, un frasco pensado en torno a tres colores
L'Homme Idéal se articula en torno a tres colores principales: el negro, el blanco y el oro. Su cara frontal es totalmente transparente y nos deja entrever toda la belleza y el brillo de su composición dorada. Este tono meloso contrasta radicalmente con sus caras laterales, totalmente lacadas de un negro mate. Esto no hace más que reforzar la masculinidad de su imagen, aún más acentuada por la presencia de un tapón pesado, también negro mate, que toma prestado el célebre guilloché del universo de la relojería. El nombre de L'Homme Idéal de Guerlain, por su parte, se inscribe en su cara frontal, en una etiqueta blanca y cuadrada, simplemente bordeada de un filete negro. Optando por la sencillez, estos tres colores universales se dirigen al conjunto de los hombres desprendiendo a la vez una innegable elegancia.
Un guiño a la historia de Guerlain
Por último, porque el hombre ideal también debe ser agudo de espíritu, Guerlain decidió apelar a la memoria y despertar los conocimientos afinados en cuanto a su legado... ¡Miren mejor este frasco! Su forma es un guiño al emblemático Habit Rouge de Guerlain, cuya silueta se inspira también en el frasco de viaje histórico de la casa, concebido en 1955. Como se habrá comprendido, bajo su aparente sencillez, este frasco no deja nada al azar. Como en todos los productos Guerlain, la perfección está omnipresente. L'Homme Idéal es una nueva prueba de todo el saber hacer de Guerlain.