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Le Male Essence de Parfum

Le Male Essence de Parfum: un clásico revisitado con elegancia y virilidad. Le Male de Jean Paul Gaultier celebró sus 20 años de existencia en 2016. Con el fin de aportar a este gran éxito de la perfumería la modernidad y la elegancia del nuevo milenio, se encomendó a Quentin Bisch la creación de una nueva fragancia en torno a él.

Jean-Paul Gaultier es un creador de renombre que nunca pasa inadvertido. Es conocido por su audacia y su exuberancia. Además, si esta se materializó durante mucho tiempo en el sector de la moda, también revolucionó el de la perfumería para hombres. Por otra parte, hoy todo el mundo conoce el emblemático perfume Le Male. Así, gracias a su increíble éxito, este fue reinterpretado en 2016 en un Male Essence de Parfum.

El giro de 90° de Jean-Paul Gaultier

Si bien Le Male Essence de Parfum parece anclarse en la perfecta continuidad de sus predecesores, en realidad marca un giro muy claro para la firma Jean-Paul Gaultier. En efecto, el grupo español Puig adquirió recientemente la licencia de los perfumes de esta marca a Beauté Prestige International. Además, este decidió cambiar la estrategia de la firma y concentrarse de nuevo únicamente en los dos perfumes estrella de Jean-Paul Gaultier, y también los más rentables, es decir, Le Male y Le Classique. Así nació el nuevo Male Essence de Parfum. Aunque este ya había conocido varias revisiones, esta nueva interpretación parece ser, con diferencia, la más distinta de todas. Esta vez, Le Male ha sido revisitado con una extrema sofisticación. Se inscribe así de forma más amplia en el universo de la alta perfumería. Hay que decir que, tras 132 revisiones desde su lanzamiento en 1995, este debía distinguirse. Le Male Essence de Parfum aparece, pues, como una especie de versión de lujo de su predecesor. Por supuesto, las bases siguen presentes, pero el conjunto se revela esta vez como una esencia de alma híper chic.

El aspecto carnal de Le Male Essence de Parfum

La primera versión de Le Male fue elaborada por el talentoso perfumista Francis Kurkdjian cuando estaba en los inicios de su carrera. Este primer perfume destacaba entonces el sabor típicamente masculino de la lavanda, que recordaba, además, a Jean-Paul Gaultier el aroma de los jabones de barbería de antaño. Le Male Essence de Parfum, por su parte, es obra de Quentin Bisch. Este partió de la base de Le Male de 1995 y lo retrabajó como un cuero que sería como un ante, mullido, aterciopelado, y que huele al olor de la piel. Así, Le Male Essence de Parfum se muestra más carnal que antes respetando la siguiente estructura: cardamomo en la salida, lavanda en el corazón y vainilla en el fondo. Asimismo, la estética del perfume también ha sido totalmente revisitada. No obstante, era impensable abandonar el célebre busto de Jean-Paul Gaultier. Le Male Essence de Parfum se presenta simplemente con líneas mucho más marcadas. Su cristal esmerilado de antaño ha dado paso a más transparencia. La marinera, por su parte, ha desaparecido hoy por completo en favor de una silueta desnuda que deja adivinar pectorales y abdominales ampliamente definidos. Por último, cabe señalar que la célebre lata de conservas de Jean-Paul Gaultier, a modo de estuche, sigue presente. Esta ha sido simplemente retrabajada de forma más cobriza que antes.