AfrutadaJean Paul Gaultier

Existen ciertas personalidades fuera de lo común que se han convertido, con el paso del tiempo, en auténticas figuras emblemáticas de nuestro patrimonio francés. Así, en el universo de la moda, Jean-Paul Gaultier se complace en trastocar los códigos desde hace ya más de 30 años. Prácticamente todo el mundo conoce su eterna marinera y su cresta platino. He aquí, pues, la historia de aquel a quien se apoda «el niño terrible de la moda».
AfrutadaJean Paul Gaultier
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Oriental
Floral
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Chipre
Floral
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AmaderadaJean-Paul Gaultier nació en 1952 en Bagneux. Entró en 1970 en la casa Pierre Cardin antes de pasar por Jacques Estérel y luego por Jean Patou, para volver a trabajar después con Cardin. A continuación, decidió lanzar su primera colección con un estilo motero rock, en 1976. Por desgracia, su primer desfile no obtuvo el éxito esperado. En cambio, creó una colección para el grupo japonés Kashiyama, que sí llamó más la atención. Fue así como Jean-Paul Gaultier empezó a hacerse un nombre en el mundo de la moda. Sin embargo, su visión a contracorriente no logró una verdadera adhesión hasta los años ochenta. A partir de entonces, los desfiles de Jean-Paul Gaultier se multiplicaron y la inconfundible marinera del creador hizo su aparición. Asimismo, objetos de culto de Jean-Paul Gaultier se crearon en esa época, como su vestido de senos cónicos. En 1984, Jean-Paul Gaultier se atrevió incluso a hacer desfilar a hombres en falda, trastocando los códigos convencionales de la moda y dándose a conocer como un personaje muy creativo e incluso provocador. Desde entonces, Jean-Paul Gaultier no ha dejado de multiplicar los desfiles espectaculares, subvirtiendo las convenciones de la indumentaria pero siendo, al mismo tiempo, reconocido por su perfecto dominio de los cortes. Hoy en día, el éxito no decae y Jean-Paul Gaultier parece así ser aclamado por todos.
En la cima de su gloria, en los años noventa, y mientras Madonna lucía el célebre corsé de Jean-Paul Gaultier en su gira, el modisto decidió lanzarse a la aventura de la perfumería. Siempre ávido de autoironía, Jean-Paul Gaultier eligió entonces presentar su primer perfume en un envase que imitaba una lata de conserva, en 1993. Como habrán reconocido, se trataba del inconfundible Classique. Esta fragancia femenina, encarnada en pantalla por Kate Moss, fue seguida por su homólogo masculino, a partir de 1995, llamado Le Mâle. Aunque le siguieron otras fragancias, la firma parece más que nunca deseosa de centrarse de nuevo en estos dos imprescindibles.
Hasta 2016, la casa Jean-Paul Gaultier Parfums se comercializaba bajo la égida de Beauté Prestige International, filial de Shiseido. Esta última representaba, no obstante, el 40 % de la facturación global de este gigante del lujo. Sin embargo, desde el mes de enero, la firma ha sido adquirida por el grupo Puig.