
J'Adore Infinissime, Dior reinventa hasta el infinito la fragancia floral de su perfume de culto Christian Dior siempre sintió una pasión infinita por las mujeres. De ellas hizo su principal fuente de creatividad. ¿Su objetivo? Rendirles homenaje y hacerlas más bellas.
Algunos perfumes son tan célebres que resulta casi innecesario presentarlos. Es indudablemente el caso de J'Adore de Dior. Elaborado en 1999, no deja de dar que hablar. Concebido inicialmente para marcar el paso de la casa Dior al nuevo milenio, conquistó literalmente el corazón de las mujeres, hasta convertirse en el perfume más vendido del mundo durante muchos años. Aprovechando este éxito, y como para perpetuar el mito, Dior reinventa una vez más su fragancia. Esta vez, en 2020, J'Adore se convierte en J'Adore Infinissime. Entonces, ¿logra la casa Dior mostrarse realmente creativa una vez más con este perfume? ¿Está J'Adore Infinissime a la altura de sus prestigiosos predecesores? Esta es la opinión al respecto.
La opinión de Olfastory
Dior apuesta por nuevos ingredientes para sublimar su perfume
J'Adore Infinissime se inscribe indudablemente en la línea de su predecesor. Así, sigue siendo un perfume muy floral, símbolo de una feminidad libre y romántica. Quien lleva este perfume se revela muy elegante y seductora, mostrando un sentido innato del estilo, sin ostentación. Sin embargo, J'Adore Infinissime resulta también más envolvente y sorprendente que antes. Para elaborar esta fragancia, el perfumista oficial de Dior, François Demachy, ha apostado por nuevos ingredientes principales. Por un lado, eligió el nardo del país de Grasse para completar su ramo floral. Este viene a transformar la redondez carnal de la primera versión de J'Adore. Se revela más tenaz, sorprendente e inquietante. Recolectado en la Provenza, procede también de las mejores variedades posibles. Aquí, para más redondez, se asocia al sándalo. Segundo ingrediente novedoso elegido por François Demachy, aporta a esta fragancia un matiz lácteo y cremoso, una redondez amaderada inédita y persistente. J'Adore Infinissime tiene un encanto inédito, confía François Demachy, voluptuoso gracias al nardo del país de Grasse. Al introducirlo en la composición de J'Adore, orquestó un encuentro: como si J'Adore seduciera al inquietante nardo, lo hiciera suyo, lo reinventara, le diera luz. Así, esta flor firma inmediatamente una feminidad poderosa y afirmada.
J'Adore Infinissime, en un auténtico frasco joya
Si la fragancia de J'Adore Infinissime es un rotundo éxito, hay que reconocer que su frasco es igualmente magnífico. Como recordatorio, retoma numerosos elementos ya presentes en la botella de J'Adore. Así, su forma permanece inalterada. Sigue siendo un ánfora de cristal, cuya curva evoca la generosidad natural de las mujeres. Su forma en 8 dibuja una cintura fina muy inspirada en el estilo new-look, insuflado por el propio Christian Dior en 1947. Así, la botella de J'Adore Infinissime remite a la historia de la marca. Un collar formado por varios anillos dorados envuelve su largo cuello. Se trata de un guiño a los collares masái, que otorga de paso un alcance universal a esta fragancia. Sin embargo, es precisamente ahí donde se muestra la principal diferencia entre J'Adore Infinissime y J'Adore. Por primera vez, este collar parece deshacerse. Sus anillos se deslizan sobre las paredes de cristal, como para escapar. En realidad, se trata de un mensaje y de un simbolismo poderoso: la nueva mujer J'Adore Infinissime es más libre que antes.