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Good Girl Gone Bad
By Kilian

Opiniones

Good Girl Gone Bad

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Good Girl Gone Bad es el eau de parfum que Alberto Morillas compuso para By Kilian en 2012, dentro de la colección In the Garden of Good and Evil inspirada en el pecado original. El osmanto con matices de albaricoque, el azahar y la rosa de mayo abren paso a un corazón de nardo, jazmín y narciso, que la casa sitúa entre sus flores narcóticas.

Mark Behnke eligió en 2012 Good Girl Gone Bad como su favorito de los tres primeros perfumes de la colección, y Patty White encontró en él una sensualidad adulta y asumida; Sherapop, en 2013, solo percibió un floral limpio e inocuo.

Lo que dice la crítica

Mark Behnke, ÇaFleureBon, octubre de 2012

Mark Behnke, en ÇaFleureBon, eligió en octubre de 2012 Good Girl Gone Bad como su favorito de los tres primeros perfumes de la colección. Según él, Alberto Morillas toma flores de buena familia y deja salir su lado malo, con el jazmín a la cabeza.

El nardo y el narciso, escribe, sacan al jazmín de su vestido de colegiala; el osmanto tira más al cuero que al albaricoque, y un acorde de piel contenido, de almizcle y vetiver, muestra al final hasta dónde se desmadran estas flores.

Patty White, Perfume Posse, octubre de 2012

Para Patty White, en Perfume Posse en octubre de 2012, la chica del nombre no se está echando a perder: cayó hace mucho. Describe flores blancas narcóticas, una violeta y una ciruela ligeras sobre una base amaderada y aterciopelada de ámbar, vetiver y almizcle.

Respondiendo a sus lectores, habla de una sensualidad adulta y sabia más que de un perfume sexual, sin vulgaridad. Las frutas, profundas, acercan a sus ojos Good Girl Gone Bad a un perfume unisex.

Sherapop, Parfumo, 2013

Sherapop, en Parfumo en 2013, no encuentra nada de la mujer tentadora que promete la casa. Solo percibe un perfume limpio e inocuo, vagamente amaderado, vagamente floral y vagamente fresco, y concluye que la chica no tiene más vicio que la mentira.