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Good Girl Gone Bad

Good Girl Gone Bad es el eau de parfum que Alberto Morillas compuso para By Kilian en 2012, dentro de la colección In the Garden of Good and Evil inspirada en el pecado original. El osmanto con matices de albaricoque, el azahar y la rosa de mayo abren paso a un corazón de nardo, jazmín y narciso, que la casa sitúa entre sus flores narcóticas.

Un frasco lacado en blanco, grabado en sus costados y marcado con una placa dorada con su nombre, que la casa hace recargable sin límite.

En 2012, los tres perfumes de la colección llegaron en nuevos frascos blancos, guardados en una cartera de mano blanca rematada con una serpiente dorada. Esta cartera se inspira en la estética depurada de la década de 1920, y la serpiente evoca el pecado original.

Kilian Paris describe hoy un frasco lacado en blanco, grabado en cada lado, y una placa de metal dorado en la que el nombre del perfume se inscribe a mano. Sus textos leen en el grabado unas veces los símbolos del pecado original, puerta, serpiente, vid y manzana, otras el escudo de Aquiles.

El frasco se recarga sin límite con un recambio de 50 ml. Kilian Hennessy ve en él un objeto precioso, hecho para toda una vida, y repite que en perfumería se trata tanto de seducir como de proteger.