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Gardénia

Gardénia es el perfume que Gabrielle Chanel pide en 1925 a Ernest Beaux para evocar su flor fetiche, la camelia blanca, que no tiene olor. Retrabajado por Jacques Polge para la colección Les Exclusifs de Chanel, lanzada en 2007, asocia hoy un acorde gardenia de jazmín, nardo y ylang-ylang al azahar.

Elena Vosnaki (Perfume Shrine) encuentra la versión de Les Exclusifs delgada, transparente y fácil de llevar, lejos de la imaginería romántica de la gardenia; Jean-Claude Ellena prefiere precisamente este Gardénia, que huele, escribe, a felicidad más que a flor.

La opinión de Olfastory

Perfume Shrine, febrero de 2011

Elena Vosnaki juzga la versión de Les Exclusifs mucho más delgada que la antigua, tensada hasta su límite: un acorde floral blanco sin ninguna nota de gardenia, con un fondo de vainilla ligero. Su transparencia, que la hace fácil de llevar, explica según ella su éxito.

Le encuentra un aire de joven princesa de hielo, más bien chic en su rechazo de la sensualidad, que conviene a la oficina. Pero lamenta que no cumpla ni la promesa romántica de la gardenia ni la de una audacia entre las flores blancas.

Journal d'un parfumeur, 2011

Jean-Claude Ellena, perfumista de Hermès, escribe en su diario que prefiere, para el olor de la gardenia, el de Chanel, porque no huele a flor sino a felicidad. La gardenia, añade, es un drama entre el jazmín y el nardo.