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Flower by Kenzo l'Absolue

Kenzo Takada decía: me encantan absolutamente las flores. Así, cuando el mundo dio el salto a un nuevo milenio, en 2000, decidió inspirarse en este elemento natural para concebir un perfume. Fue así como, en colaboración con el maestro perfumista Alberto Morillas, imaginó Flower by Kenzo. 22 años después de su salida, la notoriedad de esta fragancia persiste. Su aroma de amapola atraviesa las décadas. En 2022, su personalidad se especia y se reinventa, para convertirse en Flower by Kenzo L'Absolue.

Desde su salida en 2000, el perfume Flower by Kenzo L'Absolue se inspira en una flor campestre, tan vivaz como frágil: la amapola. Sin embargo, se trata de una planta totalmente inodora. No obstante, Kenzo ha asumido el desafío de convertirla en un perfume. En realidad, su aliento fresco y luminoso se ha reinventado incluso muchas veces a lo largo de su historia. En 2022, el relato continúa y el perfumista Alberto Morillas da vida a Flower by Kenzo L'Absolue. En cuanto al frasco, los códigos de la colección siguen siendo los mismos.

Un frasco de aspecto depurado y minimalista

Flower by Kenzo L'Absolue posee una botella reconocible entre todas, que tiene la particularidad de haber permanecido absolutamente igual desde la salida del primer Flower by Kenzo, en 2000. Es casi como si, desde sus orígenes, este frasco hubiera sido concebido para atravesar las décadas sin pasar nunca de moda. Depurado y muy minimalista, se trata de un tubo de cristal alargado, que se estira hacia el cielo. Desprovisto de todo lo superfluo, el frasco de Flower by Kenzo L'Absolue tiene, no obstante, una particularidad: su silueta se curva ligeramente, como un tallo de flores encorvado por el peso del viento. Otro signo distintivo: su curvatura no es la misma según el tamaño del formato elegido. En efecto, el frasco de Flower by Kenzo L'Absolue se presenta en tres capacidades, en vaporizadores de 30, de 50 y de 100 ml.

Flower by Kenzo L'Absolue y su emblemática amapola

Como es evidente, para hacer eco a su fuente de inspiración, y también para preservar una coherencia con sus campañas publicitarias, el frasco de Flower by Kenzo L'Absolue se decora con una elegante amapola. Esta está plenamente florecida. Se trata incluso, sin duda, de la flor más lograda de toda la colección. Esta se alza con orgullo sobre el tapón de este perfume, mientras se yergue sobre un tallo hecho en caligrafía, como para evocar los orígenes japoneses de Kenzo. Por último, para recordar el color rojo flamante de la amapola, el frasco de Flower by Kenzo L'Absolue se sublima esta vez con un elegante degradado.

Un frasco firmado por Serge Mansau

Si Flower by Kenzo L'Absolue se presenta en un envase de cristal totalmente intemporal, es quizá también porque es obra de uno de los artistas más talentosos de su generación: Serge Mansau. Muy creativo, sus colegas también lo apodan «el hombre de los 250 frascos». Cabe señalar, sin embargo, que detesta que lo califiquen de diseñador. Para él, su oficio va mucho más allá de todo eso. Como especialista del frasco de perfume, se define como dibujante, soplador de vidrio, arquitecto, escultor y escenógrafo. Verdadero apasionado, puede presumir de haber colaborado con las mayores marcas de lujo. Entonces, ¿a qué se espera para hacerse con una de sus obras?