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Eau Fraîche

Eau Fraîche aparece en 1955, compuesta por Edmond Roudnitska para Dior. La casa la presenta como la precursora de los perfumes frescos: un chipre de cítricos construido sobre la mandarina de Sicilia, el petit grain de naranja amarga y el pachulí de Indonesia. Francis Kurkdjian restablece su fórmula original el 1 de octubre de 2026, junto con los otros doce Dioriginals.

Stéphan considera Eau Fraîche uno de los pocos chipres de cítricos, de una elegancia absoluta, y dice que merece la pena redescubrirla.

La opinión de Olfastory

Stéphan, Passion Parfums, 28 de junio de 2020

Sitúa Eau Fraîche fuera de las colonias como de los cítricos clásicos: para él es uno de los pocos chipres de cítricos que ha encontrado, construido sobre varias variedades de mandarina.

Describe una frescura de cítricos sublimada por un acorde chipre a la vez discreto y presente, perceptible desde la salida, y una interpretación casi oleosa, cérea, que él aproxima al gusto inglés.

Su veredicto es tajante. Ve en ella una elegancia absoluta y una creación alejada tanto de lo que Roudnitska había dado a Rochas con Moustache como de lo que entregaría a Dior con Eau Sauvage, e invita a redescubrirla.