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Emilie Coppermann

La perfumería es, al igual que otros muchos oficios, más que una simple profesión. Se trata de una vocación, una pasión y un arte por derecho propio. Por ello, a veces son simples encuentros los que determinan las ganas de convertirse en perfumista. Tal fue el caso de Emilie Coppermann, quien selló su destino cuando conoció a un creador de perfumes siendo adolescente.

La trayectoria de Emilie Coppermann

Emilie Coppermann se sintió atraída muy joven por la idea de hacer carrera en la perfumería. En efecto, un encuentro decisivo con un perfumista le dio ganas de integrarse en este universo fascinante cuando tenía apenas 13 años. Decidida a perseguir su sueño, se orientó de forma natural hacia estudios de química. Después ingresó en la mayor escuela de perfumería internacional: el ISIPCA de Versalles. Su talento fue rápidamente reconocido por los perfumistas de Symrise y, en particular, por Jean-Louis Sieuzac y Dominique Ropion. Ambos decidieron tomarla bajo su protección y así fue como se incorporó a esta empresa, en la que trabaja desde sus inicios. Ella confiesa haber aprendido enormemente de estas dos narices reconocidas en todo el mundo. Fueron ellos quienes le enseñaron los principios fundamentales de la perfumería. Asimismo, Emilie Coppermann entabló en paralelo lazos sinceros con el perfumista Maurice Roucel, otra personalidad del universo olfativo a quien considera uno de sus mentores.

El estilo amaderado de Emilie Coppermann

Aunque influida por el universo de los perfumistas que la formaron, Emilie Coppermann ha sabido desarrollar su propio estilo. Además, confiesa sentirse muy atraída por los olores amaderados. Estos constituyen la base de cada una de sus creaciones, ya se trate de fragancias masculinas o femeninas. A menudo los combina con tonalidades más frescas y le gustan especialmente el gálbano, la mandarina o la angélica. Jacques Carles, presidente del Centre du Luxe et de la Création, dice de ella que extrae su inspiración de la pasión y que sus esencias nos conducen con astucia a un mundo de maderas y perfumes especiados. Combina con habilidad materiales inusuales, afirma, para crear composiciones armoniosas que despiertan el deseo de descubrir más. Así fue como Emilie Coppermann recibió el Prix Lalique de manos del Centre du Luxe et de la Création, en marzo de 2012.

Emilie Coppermann considera que todo es fuente de inspiración. Se sirve, en este caso, de cada uno de sus viajes, de sus numerosos encuentros y de su curiosidad para crear perfumes cada vez más logrados. Entre otros, ha elaborado las célebres Kapsules de Karl Lagerfeld, así como Play y Play Intense de Givenchy o el emblemático Black XS pour elle de Paco Rabanne.

Las creaciones de Emilie Coppermann

Floral

Dolce & Gabbana

Dolce Violet

Brote de grosella negra · Ciclamen · Mandarina

Oriental

Balmain

Extatic

Rosa · Osmanto · Pera

Amaderada

Van Cleef & Arpels

Bois d'Iris

Olíbano · Notas dulces