
Vanille de Réminiscence recorre todos los perfumes de la vainilla según Fabrice Pellegrin Cuando Fabrice Pellegrin y Réminiscence hacen renacer la magnífica gama de los años setenta de Patchouli, Musc y Ambre, la sublimian.
Desde los años setenta la casa Réminiscence nos ofrece sus más bellas joyas coloridas y también sus fragancias más potentes y exóticas. Si el legendario Patchouli permanece, Réminiscence se ha especializado en el arte de destilar perfumes raros, con sabor a otros lugares. Desde los años 2000, la bella casa intenta cambiar ligeramente de registro ofreciendo más flores y menos perfumes orientales, sin olvidar por ello su famosa «reminiscada»: de esta influencia y del talento de Fabrice Pellegrin nacerá el bello Vanille en 2012.
Vanille y sus variados rostros dibujados por Fabrice Pellegrin para Réminiscence
Réminiscence nació en los años setenta gracias al amor de una pareja de viajeros, Zoé Coste y Nino Amaddeo, por las joyas y los perfumes llegados de otros lugares. Cuando abre su primera tienda, la pareja ya propone un perfume, Patchouli. Rápidamente Patchouli y sus potentes acordes exóticos hechizarán al mundo, y la pequeña casa de perfumería del sur de Francia se convierte en una gran casa que producirá también otras bellas fragancias «muy de los años setenta» como Ambre y Musc.
Sin embargo, en la década de 2010 Nino Amaddeo quiso ofrecer a estos perfumes de culto nuevos opus que conservaran el espíritu oriental de sus predecesores difundiendo a la vez una calidez floral menos opulenta, más mediterránea en suma. Fabrice Pellegrin escuchará de inmediato los deseos del creador y compondrá bellos perfumes como White Tubéreuse o Love Rose. Compondrá también Vanille en 2012, y esta vez el maravilloso descendiente de los perfumes hippies será tan delicado como salvaje, tan solar y de raza como femenino y sobrio.
Vanille, como Ambre, Musc o Tonka, pretende realzar la famosa vaina que todos conocemos, haciéndonosla descubrir bajo facetas inéditas, alejadas de la habitual opulencia gourmand de los perfumes avainillados. Una Vanille que algunos llegarán incluso a comparar como una digna descendiente del sublime Shalimar, tan extremo es el refinamiento que se subraya en ella…
Esta Vanille podría ser, pues, lo que él habría imaginado personalmente para un Miss Shalimar: la vainilla, firma principal, pero en una visión moderna, contemporánea, aligerada. Olfactorum acerca de Vanille de Réminiscence.
Un perfume avainillado sin carácter gourmand, la hazaña de Réminiscence para Vanille
Para Vanille, Fabrice Pellegrin fue a recoger los mejores absolutos de estas pequeñas vainas milagrosas en los cuatro rincones del mundo. También espolvoreó su composición con su flor emblemática, el nardo, y con notas afrutadas de osmanto, para poner de relieve lo mejor de esta Vanille, mucho más compleja y rica que la imagen manida que se le ha atribuido…
Vanille de Réminiscence se abrirá, pues, con notas de bergamota frescas y dinámicas y de osmanto ligeramente albaricoqueado, para poner de relieve el rostro deliciosamente afrutado de la vainilla. Después, la infusión de vaina de vainilla se mezclará con su flor para llevarnos mejor en un torbellino floral y muy solar de flores mediterráneas de jazmines y nardos. Por último, la vainilla Bourbon y la vainilla de Uganda se unirán con deleite a los famosos ingredientes sensuales y ardientes de la «reminiscada» para hechizarnos mejor una última vez con su magia…