Oriental
Réminiscence
Ella se llama Zoé Coste y él Nino Amaddeo. Su historia es, ante todo, la de un encuentro que se transformó en una historia de amor, y esta, a su vez, se transformó en una increíble historia de éxito. Réminiscence es una firma sinónimo de felicidad, de alegría de vivir y de exotismo, que se despliega tanto a través de joyas como de perfumes. He aquí el increíble camino de esta pareja enamorada y apasionada.
Los perfumes de Réminiscence
Oriental
Floral
Oriental
Amaderada
Amaderada
Cítrica
Aromática
Oriental
Chipre
Amaderada
Oriental
FloralRéminiscence y su historia llena de sentimientos
Nino Amaddeo era un fotógrafo italiano que vivía en Bélgica. Zoé Coste, por su parte, era peluquera. Se conocieron en 1970 en Juan-les-Pins y se enamoraron de inmediato. Compartieron sus sueños y aspiraciones y decidieron juntos crear joyas y abrir su propia tienda en la Costa Azul. Así crearon una primera tienda en Juan-les-Pins en la que él vendía accesorios y perfumes inspirados en los numerosos viajes de la pareja. Estos últimos eran creados por Zoé Coste. En aquella época, la marca Réminiscence se posicionaba sobre todo en el mercado de la bisutería de alta gama. Rápidamente cambió de nombre para adoptar el que conocemos actualmente. Como el éxito acompañaba, la firma no tardó en expandirse, abriendo tiendas en París. Todo el mundo parecía entonces jurar solo por los productos estivales y exóticos de Réminiscence. Fue así como Réminiscence se desarrolló hasta contar hoy con más de 178 puntos de venta en toda Europa. En cambio, Zoé Coste falleció en 2007 y cedió su lugar a su hija Lilla Amaddeo. Esta última asumió la dirección de la oficina de estilo y se encarga de la parte creativa de la empresa. Su hermano Sébastien, por su parte, dirige una empresa de producción de joyas Réminiscence situada en Tailandia.
Los perfumes de Réminiscence
Si Réminiscence se centró en un primer momento en la venta de joyas, el perfume forma hoy plenamente parte de sus actividades. Además, esto representa el 55 % de la facturación de la firma, aunque esta sigue creando una media de 275 modelos de joyas al año. Réminiscence sigue siendo, ante todo, una marca nacida de una pasión. Así, no se esfuerza por seguir las tendencias, sino que sigue sobre todo su inspiración. Como explica Nino Amaddeo, no son los campeones de la estrategia, y siempre se han dejado guiar por sus pasiones. Así fue, precisamente, como se elaboró uno de los mayores éxitos de la firma: el perfume Rem. Este surgió de una idea que llegó en Saint-Barthélemy, cuando la pareja estaba de vacaciones en ese lugar. Habían olvidado su crema anti UV y compraron un aceite bronceador directamente en el lugar, cuyo olor los sedujo de inmediato. A su regreso, decidieron crear un perfume a partir de él, y este se considera hoy un auténtico best-seller. Así es como se ha gestionado siempre Réminiscence, con amor, ternura y espontaneidad.