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Twilly d'Hermès Eau Ginger

Twilly Eau Ginger, el perfume de una joven libre. Twilly d’Hermès evoca varias cosas a la vez. Primero, a principios de la década de los 2000, se trataba del nombre de un nuevo Carré de Soie, de silueta atípica y alargada. En efecto, el Twilly es el más pequeño de los pañuelos de la marca Hermès.

Presentado en un frasco amarillo solar, el perfume Twilly Eau Ginger no carece de atractivos para seducir y transpira alegría, tanto en el mensaje que transmite como en su diseño o en su fragancia. Símbolo de libertad, capta el espíritu «pop» de las jóvenes de hoy y expresa olfativamente una personalidad radiante y alegre. Twilly Eau Ginger da ganas de reír a carcajadas y de disfrutar la vida a plenitud. Pero ¿cómo se materializa esto en el plano olfativo? Descifrado de su composición.

El jengibre, elemento central del perfume Twilly Eau Ginger

Como sugiere el nombre de esta fragancia, su materia prima central no es otra que el jengibre. Habitualmente utilizado en cocina, este se presenta aquí bajo una forma completamente distinta. El jengibre supera sus límites y reivindica esta vez un carácter diferente. Reputado por sus virtudes afrodisíacas, sublima aquí una personalidad solar e indomable. Para Twilly Eau Ginger, Christine Nagel, directora de creación y del patrimonio olfativo de Hermès Parfums desde el 1 de enero de 2016, conservó su lado ardiente, suavizando a la vez su textura. Quería, en definitiva, hacerle decir otra cosa. El resultado es un jengibre de feminidad más marcada y floral. Alegre y jovial, el jengibre se revela ligeramente salado, lo que no deja de resaltar toda la delicadeza y la sutileza de esta composición. Con su lado confitado, ofrece también más redondez a Twilly Eau Ginger.

El aspecto floral y amaderado de Twilly Eau Ginger

Twilly Eau Ginger no es un perfume concebido como un «soliflore». Por consiguiente, el jengibre no es el único puesto en escena. Se ve realzado por otras materias primas como la peonía y el cedro. Símbolo de delicadeza, la peonía es una flor efímera de primavera. Aporta a Twilly Eau Ginger d’Hermès una feminidad más fresca y radiante. Floreciendo en los jardines de mayo a junio, la peonía está sutilmente perfumada. Opulenta y tierna, es a la vez discreta y muy inspiradora. Lejos de ser embriagadora, esta materia contribuye aquí a la sutileza de esta receta.

En su fondo, Twilly Eau Ginger libera una nota más amaderada. Imprescindible de la perfumería, el cedro está presente en más de la mitad de las esencias actuales. Seco y vibrante, aporta aquí una estructura y una elegancia innegables. Actúa, en definitiva, como un tutor de este perfume y aumenta claramente su persistencia con el paso de las horas.

Twilly Eau Ginger está concebido con un giro nuevo sobre el principio de tres materias entrelazadas en un espíritu de desvío, irreverencia y fantasía. Con una peonía recompuesta generosa y vibrante, un jengibre luminoso y confitado y un cedro nervioso y flexible. Los ha trabajado suavizándolos, atenuándolos, para darles un aire más juvenil, explica Christine Nagel.