
En 2015, la casa Nina Ricci hizo subir considerablemente la temperatura en el sector de la perfumería femenina. En efecto, la firma había imaginado una fragancia vibrante de sensualidad y cargada de erotismo. Esta se llamaba L'Extase.
La rosa, cálida y almibarada, y la frambuesa, dulce y ácida, ocupan la salida y el corazón: por un lado el calor y la miel, por otro el azúcar y la acidez.
Los almizcles blancos, cobrizos y animales, conviven en el fondo con las maderas ambaradas, el tabaco y el polvo: el cobre y la animalidad por un lado, el tabaco y el polvo por otro.