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Patchouli

Patchouli Réminiscence, o el mito del patchouli Réminiscence, es antes que nada una historia de amor entre Nino Amaddeo y su musa, Zoé. Desde hace 40 años, Réminiscence imagina joyas, perfumes inspirados en los lugares más hermosos del mundo. Por ello, los perfumes Réminiscence son todos poesías olfativas particulares.

Patchouli de Réminiscence es un perfume emblemático de los años setenta, que desprende un aliento potente y amaderado, a la vez que se acompaña de una sensación de libertad. Bohemio y seductor, se dirige a una mujer fuerte e independiente, mientras despierta irremediables ganas de viajar. Emblemático de la corriente hippie, evoca una época pasada y hace la felicidad tanto de los nostálgicos como de los amantes de la emancipación de las costumbres en general. Con su fuerte concentración de pachulí, este perfume posee un carácter fuerte y no se parece a ninguna otra composición. En cambio, en cuanto al frasco, apuesta más bien por la sobriedad.

El antiguo frasco de Patchouli de Réminiscence

Inicialmente, el frasco de Patchouli de Réminiscence no era exactamente el mismo que conocemos hoy. Apostando por la sobriedad, la casa Réminiscence le dio siempre una forma muy rectangular. En cambio, antaño, su cristal no estaba curvado. Se trataba simplemente de un rectángulo liso, de aristas netas. Reposando sobre una base estable, poseía también amplios hombros, ofreciendo a la vez un pesado cristal, garantía de todo su refinamiento. Otro elemento distintivo: iba también acompañado de una lluvia de estrellas que recorría su cara frontal. Del mismo modo, esta constelación estaba también presente en su pequeño tapón plateado. Se grababan finamente estrellas en él, como para elevar este perfume hacia el cielo y convertirlo en una verdadera leyenda.

El nuevo frasco de Patchouli de Réminiscence

Ahora, Patchouli de Réminiscence es ligeramente diferente. Las estrellas han desaparecido totalmente de su cuerpo y de su tapón. Del mismo modo, su cabujón ya no es cilíndrico como antaño. Se trata ahora de un cubo de plata sobrio y elegante, que da a este recipiente un aspecto más precioso y moderno. Si su base de cristal sigue siendo un rectángulo imponente, este adopta esta vez una forma ligeramente curvada. Esta elección facilita su sujeción a la vez que suaviza ligeramente su imagen. En su cara frontal, una etiqueta inscribe su nombre con toda sencillez. Plateada, esta se armoniza perfectamente con su tapón, dando más coherencia al conjunto. Pero ¿cómo hablar de este frasco sin destacar la belleza y la calidez de su perfume? En la transparencia de sus paredes, el frasco de Patchouli nos revela una fragancia ambarada, cuyo color evoca la madera así como las especias y la calidez oriental. Esta da a esta imagen un aspecto más sensual y misterioso, totalmente armonioso con la esencia contenida en el interior de este frasco.
El conjunto se presenta en una caja de cartón sobria y anaranjada, recorrida de estrellas, como para hacer eco al anterior frasco de Réminiscence.
Por último, cabe señalar también que el perfume Patchouli de Réminiscence está disponible en numerosísimos formatos diferentes. A diferencia de la mayoría de los perfumes femeninos, existe en cuatro variaciones, en vaporizadores de 30, 50, 100 o 200 ml.