
Obsession es el eau de parfum femenino que Calvin Klein lanza en primavera de 1985, compuesto por Jean Guichard. La marca lo describe como un ambarado especiado: mandarina, bergamota y vainillina, jazmín, azahar y especias, musgo de roble, almizcle y ámbar. Pierre Dinand diseña el frasco; su publicidad juega con la provocación, y Kate Moss lo encarna en 1993 ante el objetivo de Mario Sorrenti.
Robin (Now Smell This) lo encuentra más llevable de lo que recordaba; Luca Turin, un triunfo del momento sobre la sustancia; Varanis Ridari, un clásico que hay que oler.
La opinión de Olfastory
Now Smell This: menos anclado en su época que sus rivales de los años ochenta
Robin, el 2 de septiembre de 2008, confiesa que apenas le gusta, pero lo encuentra más llevable de lo que recordaba: una vaporización resulta ya excesiva, una gota minúscula lo vuelve casi comedido. Lo juzga menos anclado en su época que otros perfumes manifiestos de la década, y bastante suave junto a Poison, lanzado el mismo año.
Luca Turin: el momento oportuno antes que la sustancia
En Perfumes: The Guide, Luca Turin ve en él un triunfo del momento sobre la sustancia: Obsession colmó, en el mercado, un vacío enorme con forma de oriental.
Susan Irvine y John Oakes: la canallada y el misil
Susan Irvine, en The Perfume Guide, relata que Ann Gottlieb, directora artística del perfume, quería sensualidad con un punto de canallada y clase con un toque de vulgaridad; lo consiguió, juzga Irvine, con el acento invertido. John Oakes lo compara con un misil tierra-aire programado para atravesar cualquier defensa.
The Scented Devil: un clásico que hay que oler
Varanis Ridari, el 24 de julio de 2025, considera Obsession un clásico que todo el mundo debería oler. La reseña lee en él un oriental deliberado en la línea de Opium y de Cinnabar, el ámbar llevado al extremo como en Tabu, sobre un fondo de ámbar, sándalo, civeta, musgo de roble y vainilla.