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Nina L'Eau

Nina l'Eau, Nina para siempre Maria Nielli nace en Turín en 1883. De niña, la apodan Nina. Se casará con Luigi Ricci, hijo de una familia de joyeros florentinos, y se convertirá entonces en Nina Ricci.

Nina nació en 2006 de los talentos del maestro de los perfumes gourmand Olivier Cresp. A partir de entonces, el perfume de cuento de hadas conocerá un increíble éxito y Nina se venderá a razón de 1500 ejemplares al día en todo el mundo. ¿Cómo imaginar entonces que la magia de Nina no pudiera extenderse a través de bonitas declinaciones? Esto se hará realidad con Nina l'Elixir y después Nina l'Eau en 2013. Nina l'Eau será la versión más femenina y más escarchada para un universo onírico aún más profundo.

Un torbellino helado perfumado llamado Nina l'Eau...

El universo de los perfumes Nina Ricci se ha impregnado desde hace algunos años de un toque de romanticismo adolescente pero también de una buena dosis de magia, una magia hecha para evocar esa edad delicada entre la niña y la mujer. Nina, compuesto por Olivier Cresp, fue por tanto totalmente creado para responder a los deseos de las adolescentes. Gourmand, muy gourmand, Nina es también muy sensual. Una sensualidad que además será finamente explotada en Nina l'Elixir, algunos años más tarde.

En lo que respecta a Nina l'Eau, Olivier Cresp no ha buscado poner especialmente de relieve la sensualidad o el carácter gourmand del frasco original, dado que estas facetas ya habían sido exploradas en las declinaciones anteriores. Nina l'Eau será mucho más una versión fresca, incluso helada como indica la casa, de Nina. Sin embargo, a pesar de esta frescura intensa, Olivier Cresp ha creado también para este Nina l'Eau un universo más de mujer y menos infantil que juega con la frialdad para volverse más envolvente, también más floral.

El viento de la juventud, vivo, ligero y sensual. Nina Ricci para Nina l'Eau.

Nina l'Eau, un perfume de mujeres

Nina, el frasco original compuesto por Olivier Cresp en 2006, era particularmente un perfume centrado en lo gourmand. Pues si Nina se abría con notas de salida cítricas, enseguida éramos proyectados hacia corazones dulces de notas de manzana, de frambuesa y de fresa casadas con delicadas flores para terminar mejor nuestro viaje en pralinés y vainillas adictivas, incluso un poco regresivas.

Para Nina l'Eau, solo se conservará la manzana, una manzana característica de la gama de perfumes Nina; en cambio, los caprichos afrutados y muy dulces quedarán olvidados en favor de notas de cereza y de grosella negra, frutos rojos más profundos pero que también se dirigen a mujeres de más edad.

Esta madurez de Nina l'Eau vendrá determinada también por la ventaja otorgada a las notas florales y a las notas frescas. En efecto, las notas de salida de Nina l'Eau estarán muy acentuadas por la presencia de numerosas notas cítricas diferentes: bergamota, limón, naranja... Una nota marina aparece también por primera vez en un Nina.

Por último, el corazón de gardenia y de neroli se afirma de manera particular en este Nina l'Eau, como para mostrar mejor el contraste entre las notas heladas de salida y la cálida luz de las flores exóticas. Contrastes poderosos que, una vez más, se dirigen a mujeres de feminidad afirmada, a diferencia de Nina, más destinado a las jovencitas.

En este nuevo opus, Nina se vuelve más sensual, misteriosa y liberada. Nina Ricci para Nina l'Eau.