
Lanzado en 2025, MYSLF L’Absolu lleva al grado más alto de intensidad la gama MYSLF, según Yves Saint Laurent. Un jengibre efervescente y el cardamomo realzan la bergamota, un azahar trabajado en los jardines YSL de Ourika sostiene el corazón y un pachulí de Indonesia el fondo, en un monolito de cristal espejado plateado.
La casa describe así MYSLF L’Absolu: un corazón de bergamota realzado con una esencia de jengibre fresca y efervescente y de cardamomo, en acorde de especias frescas; los matices del azahar; una sensualidad amaderada amplificada por un corazón de pachulí.
Jengibre y cardamomo en la salida
La casa busca una estela de jengibre fresco y especiado. Yazhini Manimudi percibe primero una nota metálica chirriante, que se disipa rápido; la mezcla de jengibre, bergamota y cardamomo le resulta viva y glacial, con las especias refrescando en lugar de calentar, y el jengibre como protagonista.
Azahar de Ourika en el corazón
El azahar se despliega, según la casa, desde su esencia fresca hasta un acorde rico y sensual nacido en los jardines marroquíes de la casa. Para Yazhini Manimudi, sigue siendo el verdadero corazón del perfume y el hilo de la línea, aunque menos marcado que en los dos primeros MYSLF.
Pachulí de Indonesia en el fondo
El fondo se apoya en una sobredosis de corazón de pachulí, que la casa afirma proceder de fuentes responsables en Indonesia. Yazhini Manimudi ve en él lo que impide que el perfume se incline hacia lo femenino, sin el aire anticuado de un pachulí de otros tiempos.
Lo que queda fuera del acorde declarado
Ni ámbar ni almizcle figuran en las descripciones de la casa, limitadas a la bergamota, el jengibre, el cardamomo, el azahar y el pachulí. El acorde scent trek de Ourika queda en la prosa, igual que la sobredosis de pachulí.
Lo que declara la etiqueta
Veinte líneas forman la lista publicada por Yves Saint Laurent. Tras el alcohol, el Parfum y el agua vienen linalol, limoneno, cumarina, un filtro solar, citronelol, antranilato de metilo, alfa-isometil ionona, citral, eugenol, geraniol, cinamal, farnesol e isoeugenol.
La lista termina con cuatro colorantes: rojo, azul, violeta y amarillo. No declara ni aceite esencial, ni lilial, ni lyral, y se limita a los componentes que deben mencionarse.