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Loverdose

Diesel lanza Loverdose en 2011, compuesto por Olivier Cresp y Honorine Blanc. La casa lo presenta como un filtro de amor, un oriental sobre fondo amaderado: limón y mandarina en salida, regaliz, anís estrellado, jazmín y gardenia en corazón, vainilla, ambroxan, cedro y sándalo en fondo. Su frasco, un corazón facetado teñido de malva, está atravesado por una daga negra.

Robin, de Now Smell This, se divierte en 2011 con un floral regalizado y burbujeante, sin genialidad pero muy agradable, poco frecuente en la sección de las grandes marcas. Thomas Dunckley, autor del blog The Candy Perfume Boy, elogia esa misma semana un perfume dulce que el regaliz mantiene en equilibrio, sin que llegue nunca a resultar empalagoso.

La opinión de Olfastory

Now Smell This, un verdadero placer

En septiembre de 2011, Robin encuentra en Loverdose un humor que recuerda a su película publicitaria. La salida, dulce y burbujeante, le evoca la root beer y una fruta indefinida, como un cruce entre Hypnotic Poison y un perfume muy ácido.

El corazón le parece un floral regalizado moderno, cercano a Lolita Lempicka pero más pálido y más tranquilo, y más seco una vez posado. Dos años después, resume: no es un golpe de genialidad, pero sí un verdadero placer, mercancía rara en la sección de las grandes marcas.

The Candy Perfume Boy, un dulzor contenido

El 10 de septiembre de 2011, Thomas Dunckley, que suele juzgar los perfumes de Diesel como honestos sin más, describe una salida de bayas confitadas más contenida que de costumbre, iluminada por un toque cítrico.

El regaliz, presente desde el principio, atempera según él el azúcar de las frutas. Considera que es un perfume dulce pero equilibrado, que nunca llega a resultar empalagoso ni excesivo, allí donde tantos afrutados carecen de contrapeso.