Flacon Envol 2011

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Edición Limitada 2011 Envol de Lalique...
Cada año desde 1994, la casa Lalique eleva el arte del frasco a la cúspide de la creatividad. Este prestigioso Flacon Collection 2011, realizado en edición limitada, numerada y firmada, se inspira a la vez en la obra de René Lalique y en una modernidad que ha sabido preservar las técnicas más bellas de un noble artesanado.
Encarnación de belleza efímera, la mariposa no ha dejado de fascinar a René Lalique. Ya desde el periodo Art Nouveau, estas criaturas frágiles y elegantes vienen a ornamentar joyas, jarrones, copas y otros tantos objetos sublimes.
Hoy, es una nube de mariposas, oscilando entre el rojo amapola y la fucsia, la que se posa sobre el néctar del Parfum Lalique de Lalique, como irresistiblemente atraída por su estela floral y refinada. Una poesía en movimiento, frágil y lujosa: Envol.
Caprichoso, el cristal no se pliega a todos los deseos. Con su relieve nervioso y accidentado, el frasco exige el saber hacer excepcional de los maestros vidrieros para su desmoldeo. Una vez recogido el cristal a mano, cada esfera se sopla a boca, y luego se pule con una finura inigualable. En cuanto al tapón, se prensa manualmente, y después una última etapa de recocido revela ese rojo tan particular. Del carmín opaco a la fucsia transparente, la intensidad del color varía según el grosor del cristal y la luz que lo atraviesa. Un refinamiento que se aprecia incluso en las alas en movimiento, delicadamente ribeteadas. Tradicionalmente cubierto con una baudruche y adornado con un hilo de oro, este Flacon Collection se aloja en un nuevo estuche decorado con mariposas estampadas, digno de un estuche de Alta Joyería.
Como cada año desde la creación de esta colección de frascos de cristal, la edición 2011 guarda el exquisito Parfum Lalique de Lalique, un ramillete floral y almizclado creado en 1992. Una profusión de pétalos aterciopelados que irradian desde el primer segundo. Un manojo de rosa, jazmín, alhelí e iris que envuelve la piel con una elegancia singular. Después, la estela se instala sobre un tempo sutilmente afrutado. Mora silvestre, pera jugosa y hojas de grosella negra ofrecen un eco chispeante y alegre en el corazón. Por último, la partitura de los almizcles blancos destila su melodía envolvente junto a la irresistible vainilla y el sándalo de Mysore. Un concentrado de materias nobles, siempre tan actual, que continúa atrayendo a las seductoras enamoradas de perfumes distinguidos.
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