
La Panthère, la fragancia felina de Cartier La casa Cartier fue fundada en 1847 por Louis-François Cartier, maestro joyero. Cartier es hoy mundialmente conocida por sus líneas de relojería, joyería y marroquinería.
Puesto que la mayoría de los perfumes nos cuentan una historia, La Panthère de Cartier no escapa a la tradición y extrae su inspiración del rico patrimonio de la firma. Esencia de culto, La Panthère fue concebida en 2014, pero su origen se remonta mucho antes, en el legado de una de las más bellas marcas francesas. Desplegando un aliento floral y amaderado, La Panthère de Cartier debe su existencia a la perfumista Mathilde Laurent. Presentada en un frasco concebido como una escultura, La Panthère posee numerosos atractivos para seducir, tanto en el plano visual como olfativo. He aquí nuestra opinión sobre este perfume femenino.
La opinión de Olfastory
¿Por qué elegir a la pantera como emblema?
Teofrasto decía en su día que la pantera es de todos los animales el único que huele bien de forma natural, que la pantera exhala un olor que resulta agradable a todas las demás bestias, por lo que caza manteniéndose oculta y atrayendo a sus presas gracias a su perfume. Así fue, de manera muy natural, como inspiró el perfume de Cartier. Sin embargo, hay que reconocer que el felino es el emblema de la marca desde mucho antes. Ya en la época de los años veinte, Cartier lo incorporaba con gusto en sus joyas. Símbolo de libertad y de plenitud, La Panthère de Cartier vuelve una vez más al primer plano, después de haber inspirado ya una primera esencia, en 1987. Paradójico, este perfume se revela floral y fauve. La Panthère de Cartier es como una criatura majestuosa y seductora, que reina más que ninguna otra sobre el mundo animal.
La parte de felinidad contenida en La Panthère de Cartier
En cuanto a la fragancia, La Panthère de Cartier contiene forzosamente notas animales, que aparecen esencialmente en su corazón. Cándido y narcótico, este perfume despliega una ambigüedad fascinante. La gardenia sublima su feminidad, a la vez que se asocia a una animalidad palpable. La Panthère de Cartier se deposita como una caricia sobre la piel e invita al acercamiento. Esto se percibe a través de un almizcle fauve y moderno, combinado con un acorde más amaderado de pachulí y ciprés. La Panthère de Cartier es mucho más que un perfume. Es el emblema de una mujer libre e independiente, tan bella como rebelde.
El frasco de La Panthère de Cartier: una escultura de pleno derecho
Por último, La Panthère de Cartier brilla también por su imagen. Su diseño único hace de él un perfume reconocible entre todos. Su cristal está trabajado con un saber hacer inédito. Esculpido como una piedra preciosa, dibuja de forma geométrica la cabeza de una pantera. Su mandíbula cuadrada y angulosa fascina. Su carisma es indiscutible. El conjunto se tiñe de un tono naranja, mientras que este frasco está además coronado por un tocado de metal con reflejos solares. Verdadera proeza de cristalería, La Panthère de Cartier es la prueba incontestable de todo el saber hacer de Cartier. Cabe señalar que el tono de la fragancia varía ligeramente de una versión a otra de La Panthère, según se trate de su Eau de Toilette, de su Eau Légère o de su Extrait de Parfum.