
Jungle Homme: el indomable cebra de Kenzo. Si nos habíamos conmovido al encontrarnos por primera vez con el potente Jungle pour femme en 1996, nos alegrará descubrir en 1998 un Jungle pour Homme firmado por Olivier Cresp, al menos tan fuerte como su tierna mitad.
La casa Kenzo se complace en proponer el universo furiosamente descolocado y mestizo de su fundador Kenzo Takada en perfumes originales y creativos. Ça sent beau abrió el baile de las fragancias Kenzo, que año tras año se volvieron cada vez más originales, a imagen del opulento Jungle pour Femme en 1996. Pero la gran dama se verá también acompañada de un hombre igual de potente gracias al talento de Olivier Cresp y su Jungle pour Homme especiado y adictivo.
Jungle pour Homme, o la potente cebra del perfumista Olivier Cresp para Kenzo
Al contrario de lo que se podría pensar, los perfumes Kenzo no son únicamente frascos que exhalan los orígenes asiáticos de su fundador en fragancias suaves y florales. Con el atronador Jungle pour Femme, Kenzo lo demostró bien al ofrecer un «Elefante» afrutado, especiado y opulento mucho más cercano al continente africano que a las tierras de Asia. Dominique Ropion y Kenzo golpearon fuerte y trastocaron las imágenes tiernas y zen de la casa.
Al contrario de lo que también se podría pensar, Olivier Cresp no es solo el autor de Angel y de magníficos perfumes gourmand para mujeres. Con L'Eau de Kenzo y sus aromas depurados, pero sobre todo con Jungle pour Homme, recuerda que, antes de ser el autor del primer perfume gourmand de la historia, es un perfumista que disfruta transfigurando las notas amaderadas, entre las que el vetiver es su materia prima predilecta.
Olivier Cresp, para Au féminin, a propósito de Jungle pour Homme, comentaba que quizá también le resultaba más fácil trabajar los perfumes femeninos que los masculinos, aunque, dicho esto, en los perfumes masculinos había hecho perfumes bellos como Jungle pour homme de Kenzo, basado en especias —canela, cardamomo, comino—, un perfume muy potente, bien amaderado, ya que le encantaba Féminité du Bois, y hay un guiño a ese perfume.
Así, Jungle pour Homme, llamado Le Zèbre, se dispone a romper los códigos y trastocar las ideas preconcebidas para ofrecer a los hombres un perfume potente, salvaje y deliciosamente africanizado.
Maderas, especias y cítricos para una cebra de Kenzo ardiente y deliciosamente exótica
Jungle pour Homme impulsa así a su creador Olivier Cresp, tal como la marca Kenzo lo hizo donde no se le esperaba. Sin embargo, con Jungle, salido un año antes, Kenzo ya había sorprendido por su audacia. Pero con su alter ego Jungle pour Homme, la casa persiste y firma haciendo de los calores especiados y amaderados las estrellas de su fragancia masculina, lo cual todavía era una rareza en la época, recordémoslo.
Así, Jungle pour Homme anuncia desde su entrada una salida estrepitosa en un acorde de lima dulce, ambreta y nuez moscada que combina con una fuerza inaudita todas las mayores potencias perfumadas. Después, en el corazón, son las maderas misteriosas y exóticas las que se vuelven aterciopeladas. Finalmente, los contrastes de Jungle pour Homme se verán una vez más realzados por una nota de pino punzante y nerviosa, unida al carácter gourmand y a la redondez del benjuí y los almizcles blancos.