
Habit Rouge: Un hombre fuerte en contacto con la naturaleza. Si la mujer Shalimar tiene un hombre, este se llama Habit Rouge y luce hermosos colores orientales y animales. Lanzado en 1965 en una época en la que los perfumes masculinos carecen de originalidad, Habit Rouge propone un universo olfativo distinguido, con matiz de cuero, especiado y animal, dirigido a hombres fuertes y elegantes, realizados pero siempre tiernos...
Jean-Paul Guerlain era un gran aficionado a la equitación. Así, en un hermoso día de 1965, decidió concebir un perfume en homenaje a su pasión. Hoy, este perfume figura entre las fragancias más antiguas que aún se comercializan. Pero ¿de dónde procede el secreto de su longevidad? He aquí nuestra opinión sobre esta esencia atemporal. Con Habit Rouge de Guerlain, los olores del bosque y la energía de los caballos se mezclan, dando origen a un cuero oriental y vivificante.
La opinión de Olfastory
Habit Rouge, un homenaje a la equitación
Desde nuestro punto de vista, el primer elemento que constituye el éxito del perfume Habit Rouge de Guerlain reside en el hecho de que nos narra una verdadera historia. En efecto, como muchas fragancias firmadas por Guerlain, Habit Rouge no se limita a seguir tendencias, sino que cuenta realmente un acontecimiento o una emoción. Aquí se trata del apego infinito de los Guerlain por los caballos y el universo ecuestre en general. Además, Jean-Paul Guerlain era él mismo un domador excepcional. Muy a menudo, le gustaba perderse al amanecer en el bosque de Rambouillet. Pues bien, es precisamente todo el placer que le procuraban esas escapadas a caballo lo que parece contener el perfume Habit Rouge. Desde entonces, esta esencia posee en sí la seguridad de un hombre elegante y serena, asociada a la energía sin límites de un caballo de pura sangre fogoso e indomable.
Jean-Paul Guerlain elabora un perfume muy contrastado
Otro elemento importante de este perfume: su amor por los contrastes. En efecto, Habit Rouge mezcla varios elementos contrarios, de la más alta calidad, dando lugar a un perfume armonioso, pero también sorprendente. Aquí, los aromas contradictorios se entrechocan. El frescor de los cítricos se enfrenta al calor de la maleza. Todo comienza con un cóctel vivo de bergamota, limón, mandarina y naranja amarga. En este sentido, Habit Rouge casi se asemejaría a una eau de Cologne. Sin embargo, no es así. A continuación aparece un acorde balsámico, que se asocia a la sensualidad del cuero y de la vainilla. Las maderas de pachulí y de abedul contribuyen finalmente a dar más cuerpo y persistencia a esta esencia. Por supuesto, ninguno de estos elementos se elige al azar. Como siempre, la casa Guerlain procura privilegiar materias primas de excepción, de la mejor calidad posible. Pues bien, es precisamente por este saber hacer excepcional y este cuidado por el detalle que se explica también el extraordinario éxito de este perfume.
El eterno frasco de Guerlain
Desde entonces, solo faltaba un frasco para completar el conjunto. Habit Rouge se presenta en una botella maciza, que forma un cuadrado de cristal refinado, cuyas aristas francas están trabajadas para dejar un lugar para la etiqueta de este perfume. Haciendo eco a su nombre, esta se viste de un rojo brillante. El tapón de Habit Rouge, por su parte, luce también este color, cubriéndose además de un anillo de metal. Poseyendo en él una innegable pasión, Habit Rouge suscita, con razón, todas las codicias desde hace numerosas décadas.