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Eternity

Calvin Klein lanza Eternity en agosto de 1988, tres años después de Obsession. Sophia Grojsman, de IFF, compone el ramo floral blanco, realzado con notas especiadas, amaderadas y verdes, que la casa vincula a una alianza grabada con la palabra «Eternity» que Calvin Klein regaló a su esposa. Christy Turlington, fotografiada por Bruce Weber, es su primer rostro.

Para la casa, Eternity es un ramo floral blanco, realzado con notas especiadas, amaderadas y verdes. Su descripción actual, facilitada a las perfumerías, se abre con el lirio blanco y la bergamota, pasa a la rosa blanca y la violeta, y se asienta en el sándalo y un ámbar dorado.

Las notas publicadas en el lanzamiento formaban una lista más larga: fresia, acorde verde, mandarina, salvia, narciso y lirio en la salida; rosa, violeta, lirio de los valles, clavel, caléndula, albaricoque y melocotón en el corazón; pachulí, sándalo, heliotropo y almizcle en el fondo.

Una rosa pimentada y jabonosa

Elena Vosnaki, de Perfume Shrine, percibe sobre todo un corazón pimentado que evoca el clavel, empolvado de heliotropo y almizcle, iluminado con cítricos, verdes y lirio de los valles, sobre una rosa intensamente jabonosa. Señala un 11,7 % de Iso E Super en la fórmula de 1988.

Lo que queda fuera

Las descripciones actuales divergen: una reduce el perfume a seis materias, otra cita todavía los cítricos, la fresia, la salvia, el lirio de los valles, el jazmín, el lirio, el clavel y el almizcle. El albaricoque, el melocotón y la caléndula de 1988 ya no aparecen en las descripciones de la casa.