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Eau de Rochas

Eau de Rochas, el perfume Rochas por excelencia. La historia de la casa Rochas comenzó en 1925 cuando Marcel Rochas, de 23 años, creó su casa de costura. Este pensó una moda inspirada en el atrevimiento, la alegría de vivir y la elegancia. Su visión de la feminidad, a la vez cómoda y muy elegante, no tardó en seducir al mundo entero.

El Eau de Rochas Eau de Toilette es un perfume que apareció en 1970, modernizando la fragancia inicial de Eau de Rochas, elaborada mucho antes, en 1948. Firmada por el perfumista Nicolas Mamounas, esta composición permanece inalterada desde hace cinco décadas, envolviendo a las mujeres que la llevaban en un aliento muy refrescante, floral y aromático, garantía de una energía nueva en el día a día. Por otra parte, si esta fragancia ha sabido atravesar las épocas, su frasco, también, permanece fiel a lo que siempre ha sido. Veamos entonces con más detalle en qué consiste hoy su diseño, mundialmente célebre.

El frasco de Eau de Rochas Eau de Toilette, inalterado desde 1948

Ante todo, cabe subrayar que este frasco sumerge en la historia de la perfumería francesa. En efecto, si la edición Eau de Toilette de Eau de Rochas fue confeccionada en 1970, su frasco es mucho más antiguo. Ya pertenecía a la primera versión de Eau de Rochas de 1948. Se trata, pues, de un intemporal, que por sí solo transmite una parte de la rica historia de la perfumería francesa. Fruto de un saber hacer artesanal, conserva su imagen intacta desde hace numerosas décadas, seduciendo de paso a todas las generaciones.

La roca como fuente de inspiración

¿Se sabía que, inicialmente, en 1948, Eau de Rochas se llamaba primero Eau de Roche? Pues bien, es precisamente en esto en lo que se inspira su frasco. Su cristal estriado parece tallado directamente en la materia. Sus paredes abruptas evocan la forma de la roca. En realidad, la idea era evocar el agua prisionera de esta roca, como si bastara con destaparla para embriagarse de todo este aroma natural, extraído del corazón de los elementos. Esto le otorga además un tacto muy particular. Eau de Rochas aparece en una botella cuyas paredes parecen erosionadas por el agua a lo largo del tiempo.

Un color evocador de la Eau de Cologne

El cristal transparente del frasco de Eau de Rochas, por su parte, revela toda la belleza y la luminosidad de un perfume de tono limón. También aquí, la elección de este color no tiene nada de casual. En efecto, cuando Marcel Rochas pidió al perfumista Edmond Roudnitska que creara este perfume, en 1948, tenía como directriz modernizar la tradicional Eau de Cologne. Ahora bien, este color amarillo pálido es emblemático de las Eau de Cologne de antaño. Para hacer eco a su fuente de inspiración inicial, Eau de Rochas ha conservado este color.

Rochas firma una verdadera joya de orfebrería

Por último, cabe señalar que este cilindro de cristal está coronado por una elegante esfera transparente a modo de tapón. Esta está finamente cincelada, a la manera de una auténtica piedra preciosa. Se ha previsto específicamente un espacio para llevar la etiqueta de este perfume. Entre sencillez, intemporalidad y dominio de un saber hacer artesanal, este frasco traduce por sí solo toda la pericia de la casa Rochas en materia de frasquería y, más en general, de perfumería.
Cabe señalar también que Eau de Rochas tiene la particularidad de existir en capacidades atípicas, de 50, 100 o incluso 220 ml.