
Dune pour Homme aparece en 1997, seis años después del Dune femenino, sobre una hoja de higuera que Dior propone como salida. Persolaise percibe en él un triunfo discreto, un paso entre los masculinos macizos de los años ochenta y el Dior Homme de 2005. El perfume figura entre los trece Dioriginals restaurados por Francis Kurkdjian, a la venta el 1 de octubre de 2026.
Un acorde de hoja de higuera abre la fragancia. Verde, lechoso, ligeramente amargo, transmite el olor del árbol mucho más que el del fruto, y define el carácter de la salida.
La hedione ocupa el centro. Surgida de los trabajos sobre el absoluto de jazmín, esta materia aporta una claridad cítrica y floral que mantiene el conjunto en suspensión sin cargarlo.
El cedro de Virginia cierra el acorde, seco y calcáreo. La casa lo emplea del mismo modo en sus otros masculinos, donde sirve de fondo enérgico.
Osmoz señala en torno a estas tres materias una salida de salvia, albahaca y hojas de grosella negra, un corazón de rosa y reseda, un fondo de sándalo, haba tonka y vainilla.
La etiqueta declara la cumarina y el hidroxicitronelal entre los alérgenos regulados, junto con dos colorantes y filtros solares, lo que sitúa la fórmula del lado de los florales amaderados más que de los cítricos.
El 1 de octubre de 2026 la composición cambia: la restauración de Francis Kurkdjian sustituye en tienda a la versión vendida hasta entonces, sin coexistir con ella.
Lo que declara la etiqueta
La lista que la casa publica para la versión Dioriginals cuenta veintiocho entradas. El acetato de cedrilo, nota amaderada, encabeza las sustancias declaradas, por delante del limoneno, el acetato de linalilo y el linalol; la cumarina y la vainillina figuran más adelante.
La corteza de naranja amarga es la única esencia natural nombrada, junto con el hidroxicitronelal para la faceta floral. Dos filtros anti-UV protegen la composición, que dos colorantes, amarillo y azul, tiñen.