
La fragancia femenina Diorissimo de Dior La casa Dior es sin duda una de las firmas más lujosas del planeta. Además, no tiene igual para sublimar la feminidad.
Diorissimo de Dior hizo su aparición en 1956, para rendir homenaje al lirio de los valles y a la pasión de Christian Dior por la jardinería en general. Elaborado por el perfumista Edmond Roudnitska, está pensado como un soliflore. Es decir, utiliza todo un ensamblaje de flores diferentes, para recrear el olor del lirio de los valles en un soplo poético y femenino. Diorissimo es una fragancia de apariencia bastante sencilla, que resulta sin embargo de un saber hacer excepcional y de una complejidad absoluta. Lejos de las tendencias potentes y dulces de su época, apuesta por la transparencia y la limpidez. Pero ¿qué ocurre con su frasco? Descifremos juntos la evolución de su frasco, desde los años cincuenta hasta nuestros días.
El primer frasco de Diorissimo de Dior
En 1956, para presentar su perfume, Christian Dior imaginó él mismo el diseño de su frasco. En efecto, como se trataba de una fragancia que rendía homenaje a su flor favorita, hizo de ella una composición muy personal, a la que deseaba absolutamente ofrecer una imagen. Para ello, recurrió a la prestigiosa casa Baccarat, para concebir un estuche de cristal claro, en edición muy limitada. El conjunto tomaba entonces la forma de un ánfora de cristal, tallada a mano y decorada con perlas. Finamente cincelada, esta reposaba sobre un pie decorado con bronce. La transparencia de su cristal nos dejaba entrever una fragancia amarilla solar. Finalmente, el conjunto estaba coronado por un tapón muy floral de bronce dorado, esculpido por la casa Charles. Este ramillete brotaba de este estuche de prestigio, convirtiendo el conjunto en una verdadera escultura. A día de hoy, se trata de un frasco muy codiciado por los coleccionistas, y reservado a una élite, tanto puede alcanzar cifras elevadas su precio. En este caso concreto, la princesa Gracia de Mónaco puede alardear de poseer cuatro modelos.
El segundo frasco de Diorissimo
El primer frasco de prestigio de Diorissimo solo se tiró en unos pocos ejemplares, dando origen a una serie limitada que se cuenta entre las más prestigiosas del mundo. Posteriormente, este frasco fue sustituido por un frasco más estándar, que combina el rigor de las líneas rectas con la suavidad de algunas curvas. Diorissimo se presenta en un estuche de cristal de base gruesa y cristal grueso, garantía de todo su refinamiento. El óvalo emblemático de Christian Dior se dibuja por su parte en la cara frontal. Es precisamente en el centro de este donde se inscribe el nombre de la marca así como el del perfume. La transparencia del cristal de Diorissimo nos deja siempre entrever una fragancia de color amarillo solar. Este hace eco al primer visual de Diorissimo, evocando al mismo tiempo el sol naciente, despertando la naturaleza primaveral y en particular el lirio de los valles. Un aro plateado y finamente cincelado viene a perfeccionar el cuello de este frasco, mientras que su vaporizador está a su vez recubierto de un pequeño capuchón transparente en forma de media luna. Diorissimo existe ahora en dos capacidades diferentes. Esta eau de toilette femenina se presenta en vaporizadores de 50 o de 100 ml.