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Calèche

La historia olfativa del perfume Calèche de Hermès Qué idea curiosa llamar a un perfume Calèche. En efecto, este término designa un carruaje de tracción animal muy extendido a principios del siglo XIX. No obstante, no hay que preocuparse, Calèche no es un perfume que huela al vehículo hipomóvil o a los caballos.

Calèche es un perfume firmado por Hermès, cuyo lanzamiento se remonta al año 1961. Conocido por su sensualidad y su feminidad atemporal, se dirige a una mujer refinada, dotada de una seguridad serena y que despliega ante el mundo una belleza apacible. Revelando una fragancia natural o más sofisticada, tiene el arte de seducir sin nunca excederse. Confeccionado por el perfumista Guy Robert, transita a su vez por registros florales, aldehídicos, amaderados o chipre. Verdadero testimonio de la historia, nos ofrece una parte del legado de Hermès al tiempo que hace referencia a uno de los vehículos más empleados de la Francia de antaño. Pero ¿qué hay de su frasco?

Calèche, un perfume presentado en el inconfundible frasco de Hermès

Si el perfume femenino Calèche de Hermès se revela muy rico en el plano olfativo, apuesta más bien por la sobriedad en cuanto al aspecto visual. Su frasco se quiere elegante y discreto. Cabe señalar sin embargo que no se utilizó por primera vez con el lanzamiento del perfume Calèche. Su existencia se remonta al año 1951, cuando sirvió para presentar L'Eau d'Hermès. Desde entonces, se considera un frasco emblema e histórico, muy a menudo utilizado para presentar las creaciones de la marca. Más concretamente, se trata de un bloque de cristal que se eleva hacia el cielo, cuyos contornos están suavizados. Si no posee aristas marcadas, es también porque se inspira en la lámpara de un carruaje… Detalle no desdeñable si se considera que este perfume se llama Calèche en referencia a los carruajes de antaño. El conjunto está coronado por un tapón en forma de semiesfera. Aquí, este se tiñe de dorado, combinando a la perfección con el color solar de su perfume así como con su etiqueta.

La primera etiqueta del perfume Calèche de Hermès

El primer frasco del perfume Calèche de Hermès llevaba una etiqueta ovalada en su centro. En ella figuraba el logotipo de la marca Hermès, registrado ya en 1945. Como dato curioso, cabe saber que se trata de una réplica de una litografía creada por el pintor Alfred de Dreux, en el siglo XIX. El logotipo de Hermès representa así la imagen de un cochero a los pies de su caballo flanqueado por un búho real. Cabe señalar sin embargo que no se trata de una calèche sino de otro vehículo tirado por un caballo, prueba de todo el amor de la marca Hermès por el universo ecuestre.

El nuevo packaging de Calèche de Hermès

Desde 2014, la imagen del frasco de Calèche de Hermès ha cambiado ligeramente. Ahora, su etiqueta ovalada ha desaparecido, en favor de una nueva etiqueta gofrada. Esta sigue llevando el sello de la firma, pero este se quiere más discreto que antaño. En cambio, su nombre aparece con mayor claridad, en un color rojo burdeos. Se desprende entonces de esta imagen una profunda elegancia y una intemporalidad a toda prueba. En cuanto a la capacidad, el frasco de Calèche solo existe en dos tamaños diferentes. Está disponible en vaporizadores de 50 o de 100 ml.