
Bergamotto di Calabria, compuesto por Acqua Di Parma en 2010, se abre con bergamota y cidra, ambas frescas, una en fruto, la otra en zeste. El corazón asocia cedro y jengibre, mientras que el fondo reúne vetiver y almizcle, ambos amaderados, junto al benjuí avainillado y acaramelado.
La bergamota, afrutada y fresca, y la cidra, fresca y con matiz de zeste, ocupan la salida: su frescor común se despliega en dos vertientes, el fruto redondo de una, el cítrico cortante de la otra.
El cedro, amaderado y con evocación de lápiz de madera, convive con el jengibre, especiado y cálido, en el corazón: por un lado una madera seca, por otro una especia que da calidez.
El vetiver y el almizcle, ambos amaderados, se mezclan en el fondo con el benjuí, dulce de vainilla y caramelo: la madera une a los dos primeros, el carácter gourmand pertenece solo al tercero.