
Barénia, lanzado por Hermès en septiembre de 2024, es el chipre que Christine Nagel maduró durante años sin encargo de la casa. Toma su nombre de un cuero de guarnicionería y asocia la bergamota, la baya milagrosa y el lirio mariposa a un fondo de madera de roble, pachulí y Akigalawood, un pachulí procedente de las biotecnologías.
Denyse Beaulieu, para Nez, elogia la audacia de un chipre amaderado y afrutado sin que llegue a ser un flechazo; Elena Vosnaki, de Perfume Shrine, encuentra en él un chipre con matiz de cuero conseguido, un peldaño por debajo de Galop.
La opinión de Olfastory
Denyse Beaulieu, Nez
En Nez n.º 18, en el otoño de 2024, Denyse Beaulieu considera atrevido lanzar en gran formato femenino un chipre amaderado, y además afrutado, construido en torno a la idea de un cuero. La redacción lo sitúa a la cabeza de su selección, por respeto a la audacia más que por flechazo, precisa.
Reconoce en él la firma de Christine Nagel, desde el toque de grosella negra de sus acordes afrutados hasta los códigos del neochipre que contribuyó a fijar, y acerca su pachulí al de Angel. Retiene una propuesta andrógina, aérea y altiva, que evoca un cuerpo esbelto más que una cabalgada.
Elena Vosnaki, Perfume Shrine
En marzo de 2025, Elena Vosnaki dice que le gusta y lo considera conseguido en lo que persigue: un chipre con matiz de cuero refinado, acorde con los gustos actuales, como ya casi no proponen las marcas de diseñador. Percibe en él el pachulí, el Akigalawood, un efecto pimentado casi metálico y una salida ácida.
Lo acerca a Kelly Calèche, de Jean-Claude Ellena, y sobre todo a Galop, del que reconoce el fondo de ante. Lo encuentra potente, difusivo y persistente, apto tanto para una mujer segura de sí misma como para un hombre. Lo llevaría con gusto, aunque considera superior a Galop.