Aziyadé
Aziyadé, el amaderado especiado de Parfum d’Empire Como buen número de creaciones firmadas por Parfum d’Empire, Aziyadé es una fragancia semejante a un elixir. En efecto, numerosas fragancias emanadas de esta firma están cargadas de misterio y concebidas como especies de filtros mágicos.
- Marca
- Parfum d'Empire
- Año de lanzamiento
- 2008
- Perfumista
- Género
- Unisex
- Familia olfativa
- Amaderada
- Concentración
- Eau de Parfum

Dónde comprarlo
Desde entonces, Aziyadé aparece como un concentrado de sensualidad semejante a un afrodisíaco. Este combina frutas confitadas, especias y resinas preciosas para un resultado a la vez licoroso, carnal y audaz.
Aziyadé, una novela convertida en perfume
Antes de ser un perfume, Aziyadé es el nombre de una novela de Pierre Loti que se publicó de forma anónima en 1879. Esta tiene como tema una historia de amor que se desarrolla en un marco exótico en Turquía, entre 1876 y 1877. Se trata más exactamente de un oficial de la marina europea y una joven procedente del harén de un rico anciano de Istanbul. Pierre Loti calificaba él mismo su novela como un amorío a la turca. Todo ello está escrito en forma de diario íntimo y de correspondencia, una idea audaz que sin duda sedujo la desbordante creatividad de Marc-Antoine Corticchiato, perfumista de la casa Parfum d’Empire. Aziyadé es un perfume que sumerge así en el corazón de un harén en el ocaso del Imperio Otomano. Aziyadé tiene como tema el fruto prohibido y el amor imposible. Está cargado a la vez de ternura, de prohibición, de pasión y de erotismo. Así, es precisamente sobre este contraste de emociones y sabores sobre el que se sustenta el perfume Aziyadé.
La embriaguez del amor prohibido revisitada por Parfum d’Empire
Aziyadé es un perfume cargado de símbolos. Su olor comienza con un acorde detonante de granada, fruta de la que se dice que nació de la sangre de Dionisos, el dios de la embriaguez. Después, el conjunto se vuelve más confitado y licoroso gracias a la presencia de dátiles, almendras, ciruelas pasas, naranjas y especias afrodisíacas. Además, Aziyadé deja escapar efluvios de cardamomo, una planta apreciada por los egipcios. Esta se ve rápidamente acompañada por la canela de Ceilán, un ingrediente que los romanos ofrecían a la diosa Venus. El jengibre, por su parte, deja aquí estallar todo su poder afrodisíaco, mientras que el comino de Egipto, apreciado en el Imperio Sumerio durante rituales de prostitución sagrada, calienta aún más el conjunto con su sabor erótico. Aziyadé parece entonces contener hojas de tabaco. Sin embargo, no es así. La evocación de este ingrediente se obtiene en realidad mediante una sabia mezcla de pachulí de la India y absoluto de vainilla. Cabe señalar que la vainilla era considerada por el Imperio Azteca como una planta afrodisíaca. Vainas de algarrobo y lágrimas de incienso vienen también a completar esta composición particularmente hechizante. No obstante, su sensualidad no sería nada sin una base de almizcle asociada a absoluto de cisto, cuyas facetas resinosas están aquí claramente sobredosificadas. El conjunto deja entonces tras de sí una huella inolvidable y fascinante, como la primera sonrisa de Aziyadé grabada para siempre en la memoria del oficial...
Pirámide olfativa
Comparte tu impresión
Crea una cuenta para conservar tus votos y encontrar tu cuaderno.