
Angel Iced Star, una novedad colorida de Mugler. Algunos perfumes son tan célebres que nunca se cansa uno de redescubrirlos. Tal es el caso del emblemático Angel de Thierry Mugler. Cabe decir que este ha revolucionado literalmente la historia de la perfumería para mujeres, al convertirse en la primera composición gourmand de la historia.
En 1992, Thierry Mugler creaba un perfume femenino que se convertiría en una leyenda: Angel. Desde su lanzamiento, esta fragancia femenina no ha dejado de renovarse, dando origen a innumerables variaciones de su fragancia. En 2021, la historia se repite de nuevo y Angel vuelve a hacer hablar de sí. Oriental y gourmand, este perfume se ofrece una reinterpretación totalmente nueva, entre frescor polar y calor embriagador. Entonces, ¿cuáles son los ingredientes contenidos en su receta? Descifrado de su fragancia y de su composición.
Angel, primer perfume gourmand de toda la historia
Para comprender mejor la composición de este perfume, aún hay que sumergirse de nuevo en su historia. Cuando se lanzó en 1992, Angel de Thierry Mugler sonó como una pequeña revolución. En efecto, hasta entonces, ningún perfumista se había atrevido a explorar el registro de las esencias gourmand. Sin embargo, Thierry Mugler estaba convencido de que los perfumes gourmand tenían en ellos algo regresivo, susceptible de gustar a la mayoría. Cuando propuso una fragancia femenina con un olor cercano a lo que se come, se topó con numerosas negativas por parte de los perfumistas. Olivier Cresp, en cambio, creyó en su proyecto. Juntos, imaginaron un perfume de tierna regresión, evocando la fragancia de las ferias populares. Así fue creado Angel. Desde su lanzamiento, no deja de seducir a las mujeres y su aliento de praliné puede jactarse de haber abierto el camino a numerosas otras creaciones. En efecto, hoy en día, los perfumes gourmand se encuentran entre los más aclamados.
El nuevo contraste cálido-frío de Angel Iced Star de Thierry Mugler
A diferencia del primer Angel, Angel Iced Star apuesta por una profunda dualidad entre calor y frescor. Es un verdadero viaje de los sentidos que se apoya en dos facetas principales. La primera apuesta por el exotismo. Jugosa y paradisíaca, contiene materias primas venidas del otro extremo del mundo. El frescor del agua de coco se asocia con una piña más ácida. Esta hace burbujear la fragancia y abre el camino al registro dulce. A esto se opone otra faceta mucho más voluptuosa y cálida. El praliné, indisociable de la colección Angel, sigue presente. Gourmand, se atreve aquí a una sensualidad afirmada, asociándose especialmente con la profundidad amaderada del pachulí. Cabe señalar, de paso, que esta materia prima se cultiva especialmente para Thierry Mugler y que procede de cadenas de suministro sostenible.
A diferencia de la mayoría de los perfumes, Angel Iced Star no se descubre partiendo de las notas de salida y avanzando poco a poco hacia las notas de fondo. Aquí se trata de dos facetas dominantes, que todo opone. Sin embargo, estas se encuentran en perfecta fusión. Con Angel Iced Star, Thierry Mugler nos ofrece una visión onírica de un paisaje glaciar. Aquí, la nieve está iluminada por un sol deslumbrante. De ello resulta un verdadero espectáculo de luz, un poderoso frescor cálido, como «la emoción de un nuevo deseo».