
Amarige es el floral que Dominique Ropion firma para Givenchy en 1991, y su nombre es el anagrama de mariage. La casa lo describe hoy mediante tres materias, gardenia, mimosa y maderas preciosas, y lo asocia a las orillas del Mediterráneo. Su frasco, diseñado por Pierre Dinand, se inspira en las mangas con volantes de una blusa creada por Hubert de Givenchy.
Givenchy presenta hoy Amarige en tres tiempos: una gardenia de salida, una mimosa de corazón y maderas preciosas de fondo. La casa habla de un ramillete floral generoso, radiante de alegría y ternura, de notas dulces y azucaradas.
Los críticos perciben mucho más que estas tres materias. Luca Turin y Tania Sanchez describen un acorde de nardo verde, jabonoso y con matiz de tabaco; Portia, en Perfume Posse, señala la riqueza cremosa del ylang-ylang unida a la mimosa; Anne-Marie encuentra en él un melocotón gozoso.
Lo que queda fuera
El melocotón, la ciruela, el azahar, el neroli, el jazmín, la cassie, las maderas ambaradas, la vainilla, los almizcles blancos y el sándalo asociados durante mucho tiempo a Amarige no figuran en la presentación actual de la casa, como tampoco el nardo. Quedan aquí consignados en prosa.
Lo que declara la etiqueta
La lista de ingredientes de la casa comienza por el alcohol, el perfume y el agua. Nombra doce alérgenos regulados, entre ellos el salicilato de bencilo, el linalol, el farnesol y el isoeugenol, así como tres filtros UV, el antioxidante BHT y dos colorantes, amarillo y rojo.