Oriental
Hermès
A primera vista, el universo de la costura, la perfumería y la equitación no son necesariamente sectores que guarden relación entre sí. Sin embargo, Hermès es una firma que ha sabido conjugar estos tres universos para crear una marca de lujo de renombre mundial.
Los perfumes de Hermès
Oriental
Cítrica
Amaderada
Aromática
Oriental
Floral
Amaderada
Amaderada
Floral
Verde
Afrutada
CítricaHermès, más de 170 años de herencia
Fue en 1837 cuando Thierry Hermès fundó una fábrica de sillas de montar y arneses para caballos. En efecto, en aquella época se trataba de una industria floreciente, ya que los caballos eran todavía el medio de transporte más habitual. Muy rápidamente, la casa Hermès se hizo notar, formándose una rica clientela. En 1878, Charles Émile Hermès sucedió a su padre. Decidió ampliar su actividad a la marroquinería, ofreciendo bolsos y bolsas de cuero para jinetes. Una vez más, esta iniciativa fue coronada por el éxito. Poco a poco, la diversificación de las actividades de Hermès se aceleró, ofreciendo, ya en los años veinte, colecciones de accesorios de viaje, así como guantes, cinturones, joyas, relojes e incluso collares para perro. Las prendas Hermès, por su parte, aparecieron en los años treinta con una estrategia basada más particularmente en las creaciones femeninas. Asimismo, algunas piezas Hermès se convirtieron en aquella época en emblemáticas, como el bolso Kelly de 1935 o el pañuelo cuadrado de 1937. Este éxito continuó gracias a Jean-René Guerrand y Robert Dumas. Además, fue precisamente Jean-René Guerrand quien tuvo la idea de desarrollar la rama de perfumes de Hermès, ya desde los años cincuenta.
Los perfumes sinónimo de brío y libertad de la casa Hermès
El primer perfume de Hermès fue la creación del nariz Edmond Roudnitska. Vio la luz en 1951 y se llamaba L'Eau d'Hermès. Hoy en día está considerado como una auténtica leyenda. Este se inscribe a la perfección en la historia y la tradición de Hermès. Desprende un suave olor a cuero flexible, adornándose además con madera y especias. Le siguieron numerosos best-sellers, todos ellos evocando a su manera el universo de la equitación. Así, Calèche, un perfume atemporal, femenino y amaderado, vio la luz en 1961. Équipages, por su parte, apareció en 1970, antes de ser seguido por Amazone en 1974. Hermès es una firma que se complace en ofrecer la imagen de un personaje casi novelesco. En este sentido, elaboró, en 1986, el perfume Bel Ami, en homenaje al personaje de la novela homónima de Guy de Maupassant. Asimismo, Hermès no olvida su historia y hace muy a menudo referencia a su herencia, como cuando la firma creó, en 1995, el perfume 24 Faubourg en referencia a la primera dirección de la tienda Hermès en París. Por supuesto, hoy en día resulta sencillamente imposible evocar la firma sin hablar del célebre Terre d'Hermès de 2006. Este perfume es una auténtica experiencia sensorial que rinde homenaje a los elementos naturales e invita al hombre a reencontrarse consigo mismo. Hoy en día, sería sencillamente imposible citar todos los perfumes firmados por Hermès, tan extensa es la colección. La mejor manera de apropiárselo es entonces observarlo más de cerca por uno mismo…