Aromática
Guy Laroche
La casa de moda y perfumería Guy Laroche está hoy dirigida por Marcel Marongiu, creador artístico de la firma. Este se complace en dar a las mujeres las ganas de vestirse cada día sin caer por ello en la exageración. Así, ha sabido conservar la elegancia de sus predecesores y afirma que una mujer no necesita disfrazarse para gustar y gustarse, no hace falta exagerar, dice.
Los perfumes de Guy Laroche
Aromática
Floral
FougèreLos orígenes de la casa Guy Laroche
Guy Laroche es el nombre de un modisto y diseñador francés nacido en julio de 1921 en La Rochelle. Este decidió fundar su casa de costura en París, en 1957, y ese mismo año diseñó su primera colección de Alta Costura. Muy pronto, Guy Laroche se hizo notar por su gusto por los colores vivos, sus formas innovadoras y su bordado. Guy Laroche era un personaje vanguardista y audaz que quería, ante todo, liberar el cuerpo de las mujeres proponiéndoles prendas elegantes pero cómodas. Así, Guy Laroche puede presumir de haber modernizado considerablemente la moda femenina francesa. Supo, a lo largo de toda su carrera, adaptarse a su época. Fue precisamente eso lo que hizo que se fijara en él el Women's Wear Daily. Este célebre periódico destacaba en particular los vestidos globo de Guy Laroche. Asimismo, en materia de costura, Guy Laroche es célebre por sus espaldas descubiertas, en particular la que llevó Mireille Darc en la película «Le grand blond avec une chaussure noire». Esta pieza de costura forma hoy parte de nuestro patrimonio francés, lo que le vale además el prestigio de estar depositada en el museo del Louvre. No obstante, el saber hacer de Guy Laroche no se detiene ahí y se despliega también en el ámbito de la perfumería.
Los perfumes de Guy Laroche
Si Guy Laroche es un nombre sinónimo de elegancia en materia de moda, sus perfumes siguen la misma línea. Su primer perfume se creó en 1966, apenas un año después de la firma de una licencia de perfumes desarrollada en colaboración con el grupo L'Oréal. Se trataba del emblemático Fidji, una fragancia sinónimo de fuerza y elegancia. Además, cabe señalar que este perfume francés fue la primera fragancia en asociar una imagen fuerte a un modisto de prestigio. En aquella época, solo los estadounidenses parecían capaces de tal hazaña. El éxito de esta fragancia sinónimo de evasión fue inmenso, y así fue seguida de Drakkar, en 1972, y después de Drakkar Noir en 1982, otros dos grandes éxitos de la marca Guy Laroche. Además, Drakkar Noir se mantuvo como el primer perfume masculino durante más de diez años, lo que le vale hoy el calificativo de perfume mítico.
Si la marca Guy Laroche sigue existiendo hoy en día y sigue dando esplendor a nuestro patrimonio, el modisto que la creó falleció, en cambio, el 17 de febrero de 1989, en París. Descansa junto a sus padres, su hermano y su cuñada en un cementerio cercano a Toulouse.