Coty

Vincent Roubert
La perfumería es un campo creativo que a veces parece venido de otra época. Y con razón: los primeros perfumes aparecieron durante la Antigüedad. No obstante, con el paso de las épocas y gracias a la colaboración de hombres talentosos, el arte de la perfumería se ha desarrollado considerablemente y ha evolucionado enormemente. Hoy en día, estos creadores de renombre dejan tras de sí un inmenso patrimonio creativo. Vincent Roubert sigue siendo, a día de hoy, uno de los más grandes perfumistas del siglo pasado.
El trayectoria ejemplar de Vincent Roubert
Vincent Roubert nació en 1889. Joven perfumista particularmente talentoso, inició su carrera en el seno de la empresa Antoine Chiris, una sociedad situada en Grasse. Su historia dentro de esta empresa se remonta al año 1912. En efecto, fue en esa fecha cuando creó el perfume L'Or para François Coty, él mismo antiguo alumno de la escuela de perfumería de Chiris. Vincent Roubert evolucionó dentro de esta sociedad hasta 1920, habiendo ganado en el camino una importante notoriedad. En ese momento, decidió dejar su primera empresa para incorporarse a la sociedad Coty como director técnico y cocreador. Si en aquella época Vincent Roubert ya encarnaba la imagen del éxito en su sector, esto no hizo sino aumentar con el tiempo. Fue a mediados de los años 40 cuando Vincent Roubert alcanzó finalmente el apogeo de su carrera.
Vincent Roubert en colaboración con Jacques Fath
De la larga carrera de Vincent Roubert, hoy nos quedan dos creaciones principales. Estas fueron elaboradas en colaboración con el modisto francés Jacques Fath. Vincent Roubert dio así vida a dos perfumes míticos llamados Green Water e Iris Gris. Green Water es una fragancia creada en 1946. Su frescor atemporal y elegante fue revisitado con el paso de los años, de modo que Green Water sigue teniendo hoy en día aires de perfume contemporáneo. Este contiene ingredientes nobles en muy alta cantidad, como puede atestiguar la presencia de neroli a razón de un 5 % de su composición. Iris Gris, por su parte, también fue confeccionado en 1946. Esta fragancia floral, amaderada y almizclada estaba destinada a las mujeres. Ponía de relieve ingredientes absolutamente refinados y elegantes, sin por ello carecer de carácter. Auténticas leyendas de la perfumería, estos dos perfumes nacieron un hermoso día de 1946 como para no abandonarnos jamás.